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Santiago Ávila, experto en liderazgo, sobre la trampa de ser imprescindible en la empresa: “si te ascienden, ¿quién hará tu trabajo?”

Destacar demasiado en un puesto puede convertirse en un obstáculo para ascender, ya que muchas empresas prefieren mantener a sus empleados más eficaces donde están.

Santiago Ávila, experto en liderazgo
Santiago Ávila, experto en liderazgo |Instagram
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:

Destacar en el trabajo, ganarse la confianza de los jefes y convertirse en una persona imprescindible para la empresa es algo a lo que aspiran muchos trabajadores. Resolver problemas, asumir responsabilidades y demostrar que siempre se puede contar con uno parece la mejor manera de crecer profesionalmente. Sin embargo, ser demasiado bueno en tu trabajo también puede tener sus riesgos, ya que, aunque parezca contradictorio, convertirse en alguien imprescindible puede acabar siendo un obstáculo para promocionar.

Así lo expone el experto en liderazgo Santiago Ávila: “¿Eres imprescindible en tu empresa? Tienes un problema”. Este señala que esta dependencia puede dificultar lograr un ascenso. “Si eres de los que nunca falla, puede que precisamente por eso no te promocionen”, reitera en un vídeo compartido en su cuenta de Instagram.

El motivo es no contar con ningún otro trabajador que pueda asumir esa carga de trabajo con la misma eficacia: “Eres quien resuelve los problemas, quien saca adelante los proyectos, quien siempre está disponible. Y ahí está la trampa. Te has vuelto imprescindible. Y cuando alguien es imprescindible en su puesto, muchas empresas prefieren mantenerlo donde está”.

Para explicarlo, usa una comparación muy clara: “Si eres la pared que sostiene la casa, no te extrañe que nadie quiera moverla, porque si te ascienden, ¿quién hará tu trabajo?”.

“¿Estás construyendo tu carrera o llevas años sosteniendo las de los demás?”

Ávila reitera que hacer bien el trabajo no siempre es suficiente para conseguir un ascenso. “Los ascensos no siempre se los llevan quienes hacen mejor su trabajo. Suelen llevárselos quienes demuestran que están preparados para el siguiente”, explica.

Por esta razón, recomienda no centrarse únicamente en cumplir con las tareas habituales, sino demostrar que se tienen capacidades para ocupar otros puestos de mayor responsabilidad. “Deja de limitarte a resolver los mismos problemas. Haz visible tu capacidad para liderar, influir y asumir nuevas responsabilidades”, aconseja.

Por último, invita a los trabajadores a reflexionar sobre si todo ese esfuerzo les está ayudando realmente a avanzar profesionalmente o si, por el contrario, están favoreciendo el crecimiento de otros mientras ellos permanecen en el mismo puesto: “¿Estás construyendo tu carrera o llevas años sosteniendo las de los demás?”, concluye.

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