José María Figaredo, portavoz nacional de Vox de Desregulación, Energía y Economía ya desató la polémica y una reacción en cadena del Gobierno cuando dejó caer la intención de privatizar el sistema de pensiones. Una información que fue rápidamente desmentida por Santiago Abascal, presidente de su partido, quien aseguró que las pensiones “se pagarán a quienes han trabajado durante toda su vida”. Ahora, durante su intervención en el ciclo ‘Nuevos retos, nuevas respuestas’ organizado por Madrid Foro Empresarial ha puesto en liza una bajada “masiva” de impuestos.
Entre estos, asegura, se encuentran las cotizaciones sociales, una rebaja del IVA del 21% al 18% y un análisis en profundidad de los 52.000 millones de euros que invierte el Estado en subvenciones públicas directas. También ha abogado por reducir el Impuesto de Sociedades y los impuestos especiales y la fiscalidad que actualmente soportan los hidrocarburos.
Considera que todo esto es necesario para revisar el total del gasto público y ha aprovechado para colocar las subvenciones directas entre las partidas que tendrán que ser examinadas. En total, son 52.000 millones de euros al año en estas ayudas y ha afirmado que parte de este dinero podría ir a las rebajas fiscales.
El Estado, ha resaltado, debe estar focalizado en otorgar recursos a los servicios esenciales como son la educación, la sanidad o la justicia dejando de lado las demás partidas ya que es necesario saber diferenciarlas entre las que son realmente necesarias y aquellas sobre las que se puede actuar reduciéndolas.
Mecanizar los trámites burocráticos para una administración eficiente
Uno de los puntos centrales del discurso ha sido el de la necesidad de reformar el funcionamiento de las administraciones públicas y en este sentido, Figaredo ha asegurado que es necesario “adelgazar el Estado” simplificando los procedimientos de modo que los las inversiones y proyectos empresariales no queden estancados durante demasiado tiempo, refiriéndose en este punto, que este periodo en ocasiones son años.
Ha dicho que en algunos procedimientos, este periodo supera los diez años y que actualmente existen maneras de hacerlo más rápido como sería el caso de la mecanización. Así, implantar sistemas mecánicos que permitan dar más velocidad a estas tramitaciones conseguiría agilizar la burocracia.
Para Figaredo, España está avisando de la trasposición de directivas europeas y ha comparado la norma de protección de datos con la de Estonia. Esta última, ha señalado, tiene 15 artículos mientras que la española suma unos cien. Plantea que se apliquen exigencias europeas en los términos mínimos evitando cargas normativas que meten en problemas a las empresas y a los trabajadores autónomos.
“Cuanta más fuerza tenga Vox, más capacidad tendrá para condicionar la línea de acción en el Gobierno”
La proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre hace que el partido de Abascal ya esté tanteando posibles alianzas con el PP. Figaredo no niega esta posibilidad y defiende que su formación debe tener una representación suficiente que le aúpe a influir en las decisiones de un Gobierno a medias con los de Feijóo.
“Cuanta más fuerza tenga Vox, más capacidad tendrá para condicionar la línea de acción de ese Gobierno”, ha afirmado. Para el diputado, sólo hay que ver el trabajo que se está llevando a cabo en las Comunidades Autónomas (CCAA) en las que gobierna con el PP, aunque ha matizado que el estar de acuerdo en determinadas iniciativas no quiere decir que haya una coordinación política global.

