Quienes formen parte de una mesa electoral el 29 de noviembre como presidente o vocal cobrarán una dieta de 75 euros, cinco más que en las generales de 2023. Los suplentes, que también tienen que estar en el colegio a las ocho, solo la cobrarán si acaban ocupando el puesto de un titular.
Así lo señala la Orden INT/650/2026 del Ministerio del Interior, donde el artículo 2 explica que “solo tendrán derecho a la dieta aquellos que tengan la condición de titulares; los suplentes, únicamente cuando adquieran la condición de titulares”.
Cada mesa esta formada por un presidente y dos vocales, con dos suplentes por cada uno, es decir, que de las nueve personas designadas solo cobran tres (presidente y vocales). En Vitoria-Gasteiz, por ejemplo, el Ayuntamiento eligió el 2 de noviembre a 2.727 personas para sus 303 mesas, pero solo habrá 909 dietas.
Qué cobra el suplente que no entra en la mesa
No cobra nada, ya que el manual oficial para los miembros de las mesas de estas elecciones (aprobado por el Consejo de Ministros) explica que, una vez constituida la mesa, puede irse tras dejar su nombre en el acta y que la mesa le tiene que dar un justificante de asistencia. Aun así, está obligado a ir, ya que el artículo 143 de la LOREG castiga también a los suplentes que falten sin causa justificada (aunque hay motivos que permiten librarse de la mesa).
En cambio, si falta el presidente o un vocal, ocupa su sitio uno de sus suplentes, que pasa a ser titular y cobra los 75 euros enteros, porque la orden reconoce la dieta “en su importe íntegro, con independencia del tiempo de la jornada electoral que se haya estado desempeñando el cargo”.
La dieta es una por jornada, aunque se voten Congreso y Senado, y la orden no fija ni el día ni la forma de pago. Los titulares asalariados o funcionarios tienen además el día pagado si el domingo les toca trabajar y, en todo caso, cinco horas menos de jornada el lunes 30.
La dieta sube de cinco en cinco euros desde 2019
La orden de 2007 la fijó la dieta en 60 euros y la actualizaba al ritmo del sueldo de los empleados públicos, pero aquel sistema complicaba la gestión de los pagos, según explica la orden de este año. Por eso la de 2019 la redondeó a 65 euros, y después la orden de 2023 la subió a 70 y la de este año, a 75 euros

