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Un camarero que trabaje el día de la elecciones del domingo 29 de noviembre no puede librarse de la mesa electoral por trabajar, pero tiene derecho al día pagado y a cinco horas menos el lunes

El plazo para sortear las mesas termina el miércoles 4 de noviembre y quien reciba la notificación tiene siete días naturales para alegar una de las causas justificadas que recoge la Junta Electoral Central, entre las que no está tener turno ese domingo.

Dos camareros tras la barra de un bar
Dos camareros tras la barra de un bar |Eduardo Parra / Europa Press
Francisco Miralles
Fecha de actualización:

Un camarero, una dependienta o un repartidor que tenga turno el domingo 29 de noviembre y salga elegido presidente o vocal en el sorteo de la mesa electoral para las elecciones generales tiene que acudir igualmente a su colegio, porque trabajar ese día no es un motivo para librarse. A cambio, la ley obliga a su empresa a darle ese día libre sin tocarle el sueldo (ya que se considera como permiso retribuido) y a reducirle cinco horas la jornada del lunes 30.

De esta forma lo recoge el artículo 28 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), donde explica que se da a los trabajadores por cuenta ajena y a los funcionarios nombrados presidentes o vocales “un permiso retribuido de jornada completa durante el día de la votación, si es laboral”. La reducción de cinco horas del día siguiente la tienen “en todo caso”, es decir, también quienes descansan ese domingo y van a la mesa en su día libre.

Así, tener turno de trabajo ese día no sirve de excusa porque la Instrucción 6/2011 de la Junta Electoral Central, que recoge a modo de ejemplo las causas que pueden librar de la mesa, solo incluye entre los motivos profesionales prestar servicio ese día en la administración electoral o los juzgados, trabajar en servicios esenciales de importancia vital, como la sanidad, la protección civil o los bomberos, dirigir un medio de comunicación o sus informativos y participar en un acto público previsto antes de la convocatoria que no se pueda celebrar sin esa persona.

El resto de motivos, como estar de baja médica o embarazada de seis meses o más, están en esta guía sobre cómo librarse de la mesa electoral del 29 de noviembre.

Hasta cuándo se puede presentar la excusa tras el sorteo

Algunos ayuntamientos ya han sorteado sus mesas dentro del plazo legal, que va del 31 de octubre al 4 de noviembre. En Vitoria-Gasteiz, por ejemplo, el Ayuntamiento eligió el lunes 2 a 2.727 personas, entre titulares y suplentes, para sus 303 mesas.

La designación se notifica en los tres días siguientes al sorteo y, desde ese momento, quien haya salido elegido tiene siete días para alegar ante la Junta Electoral de Zona una causa “justificada y documentada”, según el artículo 27. Son días naturales, sin descontar sábados ni domingos, por lo que quien reciba la notificación el jueves 5 de noviembre tiene hasta el jueves 12. La Junta resuelve en cinco días, según el mismo artículo 27.

El turno de noche depende de la comunidad y los autónomos no tienen permiso

Los interventores (las personas que vigilan la votación en nombre de una candidatura) tienen los mismos permisos que los miembros de la mesa, mientras que a los apoderados el artículo 13 del Real Decreto 605/1999 solo les reconoce el día de la votación pagado.

La norma estatal tampoco obliga a cambiar el turno de noche del sábado, una garantía que dan algunas comunidades en su norma para cada elección, como Baleares en las generales de 2023. El País Vasco ya la ha incluido en la orden publicada en el Boletín Oficial del País Vasco el 30 de octubre, que obliga a la empresa a cambiar ese turno a los miembros de mesa, interventores y apoderados que lo pidan y deja claro que las cinco horas del lunes también las paga la empresa.

Los autónomos quedan fuera de todos estos permisos, ya que el artículo 28 solo habla de trabajadores por cuenta ajena y de funcionarios. En las autonómicas de Castilla y León del pasado 15 de marzo, Juana Gómez, dueña y jefa de cocina de un restaurante de Valladolid, tuvo que cancelar todas las reservas de ese fin de semana al salir como primera suplente de una mesa, según contó El Español. “Es diferente que falte un camarero, a quien se puede sustituir, a que falte el cocinero”, explicaba.