Ha sido una sorpresa para buena parte de los productores de aceite de oliva españoles y, de momento, se respira cierta incertidumbre ante lo que deparará la próxima campaña tras la decisión por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de retirar de manera temporal del mercado el 12% del oro líquido que se ha producido en nuestro país durante la campaña 2026/2027. La medida ya ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), por lo que cuenta con todos los requisitos para ponerse en marcha.
El aceite de oliva, para muchos expertos, es una ‘fuente de juventud’ y de ahí la importancia de su consumo, ya que es parte fundamental de la dieta mediterránea. Pero volviendo a la medida adoptada por el departamento de Luis Planas y anunciada en un comunicado, esta restricción afectará a 188.000 toneladas y va a obligar a las almazaras a mantener almacenado el producto hasta el 30 de septiembre de 2027.
La intención es la de evitar “desequilibrios” en el mercado ante el importante aumento de la producción que se espera para las próximas fechas. Los datos hablan por sí solos y es que las Comunidades Autónomas (CCAA) aseguran que España producirá 1.602.595 toneladas de aceite de oliva, lo que supone un 23% más que en la anterior campaña.
Y a esto hay que sumar lo que ha quedado en los almacenes a comienzo de esta temporada que son 357.040 toneladas, muy por encima de las que se registraron en 2025. Por eso, justifica el Gobierno, se ha tenido que poner en marcha un mecanismo de limitación temporal de la cantidad de aceite que sale al mercado.
Esta medida es de aplicación obligatoria para todas las almazaras españolas que tienen en su mano la decisión de elegir qué categoría de aceite van a almacenar y si lo harán en sus almazaras o en ajenas. Estarán afectadas las producciones que se hayan declarado en el mes de noviembre y no afectará al aceite que se ha elaborado en octubre, que es el primer mes de la campaña.
El Gobierno explica por qué se retira esta cantidad de aceite
El Ministerio de Planas, en una nota enviada a los medios, ha explicado que esta decisión está relacionada estrechamente con el incremento de producción que se espera. Las temperaturas más cálidas o las lluvias de primavera han impulsado la floración y el desarrollo de las aceitunas, por lo que se espera una buena campaña, quizás la cuarta más alta de la historia.
Hay que considerar que las existencias iniciales de aceite de oliva en las almazaras son un 23,3% superiores a las de la campaña pasada. Por eso, la suma de la producción que se prevé y las existencias acumuladas llegan al 120% de la producción que, como media, se ha dado en las anteriores campañas.
“Garantizar la rentabilidad de los agricultores”
El Ministerio defiende que esta norma que ya contempla el BOE pretende “garantizar la rentabilidad de los agricultores y proteger los intereses del comprador de aceite de oliva” considerando que los efectos podrán beneficiar tanto a los productores como a los consumidores.
Para comprobar que la medida se cumple, el Ministerio va a poner en marcha un equipo de seguimiento y un plan de control que será ejecutado por las CCAA y las almazaras tendrán que facilitar la documentación que pidan y permitir que se realicen las inspecciones.
Advierten también de que podrían producirse cambios a partir del 31 de diciembre de 2026, dependiendo de la evolución de la producción de aceite en España.

