Acceder a casa puede convertirse en un problema para las personas mayores que tienen dificultades para caminar, especialmente cuando tienen que salvar escaleras o zonas con césped. En este caso se vio un jubilado de 85 años en Reino Unido, que decidió construir una entrada pavimentada para poder acceder mejor a su casa, y el Ayuntamiento le exigió retirarla porque el terreno era público.
Según la información publicada por The Sun, el hombre, que llevaba viviendo 42 años en la casa, padecía enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y además necesitaba utilizar dos muletas para desplazarse, por lo que decidió gastar 2.200 libras (unos 2.530 euros) en sustituir una franja de césped por una entrada pavimentada que también le permitiera aparcar sus coches.
Según explicó el propio jubilado, antes de hacer las obras, consultó con el Ayuntamiento si podía hacerlas y le confirmaron que sí. porque el terreno no era de su propiedad. Sin embargo, después de terminar los trabajos, recibió una notificación en la que le exigían retirar el pavimento y devolver la zona a su estado anterior, una decisión que ahora intenta evitar con ayuda de un abogado.
Tendrá que retirar la entrada porque el terreno pertenece al Ayuntamiento
Por lo que explicó el hombre, antes de comenzar las obras habló con un funcionario del Ayuntamiento, que le recomendó consultar con los responsables de carreteras y estos fueron quienes le comunicaron que el asunto no era de su competencia.
El jubilado volvió entonces a preguntar al Ayuntamiento y asegura que le confirmaron que no eran propietarios del terreno y que podía seguir adelante con los trabajos. De hecho, sostiene que tiene por escrito la autorización que recibió para hacerlo.
Sin embargo, una vez construida la entrada, la solicitud de permiso urbanístico que había presentado fue rechazada y posteriormente también se desestimó el recurso. El hombre asegura que no tuvo conocimiento de ninguna de estas decisiones.
Desde el Ayuntamiento explicaron que la franja de césped que había retirado el jubilado forma parte de un terreno municipal catalogado como espacio público abierto, por lo que existen restricciones para realizar modificaciones.
También aseguraron que habían recibido varias quejas por las obras, algo que el afectado niega, ya que sostiene que sus vecinos están contentos con la nueva entrada porque permite dejar más espacio libre en la calle.
“No puedo caminar, ese es el problema. Uso dos muletas”
Una de las principales quejas del jubilado es que había realizado las obras precisamente por sus problemas de movilidad y después de intentar informarse sobre los permisos que necesitaba.
El hombre explicó que en su calle hay 13 viviendas y 31 vehículos, por lo que disponer de una entrada donde aparcar sus coches también permite que haya más espacio para el resto de vecinos.
Sin embargo, la orden de retirar el pavimento mucho estrés, especialmente porque asegura que no entiende por qué ahora tiene que deshacer unas obras que, según él, le habían permitido realizar.
El hombre aseguró además que verse envuelto en este conflicto a su edad, le estaba provocando mucho estrés. “Esto me ha puesto bastante enfermo. Estoy al borde de un colapso nervioso”, lamentó.
“No puedo caminar, ese es el problema. Uso dos muletas. Me parece tan injusto”, explicó.
Por su parte, el Ayuntamiento mantuvo que las obras se realizaron sobre terreno público y que la solicitud de permiso fue denegada. Además, señaló que había enviado nueva documentación legal después de que el hombre pidiera una ampliación del plazo.
Finalmente, el jubilado recurrió a un abogado para intentar evitar que tenga que retirar la entrada, después de haber gastado más de 2.500 euros en construirla.