Tener un terreno en propiedad no significa que se pueda instalar cualquier tipo de vivienda en él, aunque se trate de una casa prefabricada, una casa móvil o una autocaravana para vivir. Hay que tener en cuenta que, aunque estas construcciones son a priori más sencillas que una vivienda tradicional, también requieren de permisos y licencias que variarán dependiendo de cada ayuntamiento. Instalarlas sin los permisos correspondientes puede suponer, además de una sanción económica, una orden de demolición de la vivienda y la obligación de devolver el terreno a su estado anterior.
Es justo lo que le ha pasado a un propietario en Reino Unido, que instaló una casa móvil y una autocaravana en su terreno sin autorización y ha terminado condenado a pagar más de 2.400 euros por no retirarlas cuando se lo exigió el Ayuntamiento.
Desde la web del Ayuntamiento de Swale, explican que este hombre estaba usando esa parcela con fines residenciales sin tener los permisos necesarios para hacerlos. Además de eso, había colocado vallas y pavimentado parte del terreno sin autorización, por lo que las autoridades municipales le ordenaron que deshiciera las modificaciones.
El Ayuntamiento le dio seis meses para retirar la casa móvil y la autocaravana
El problema comenzó en diciembre de 2022, cuando el Ayuntamiento ordenó al propietario dejar de utilizar el terreno como zona residencial y retirar las instalaciones que había colocado sin permiso.
Aunque el hombre presentó un recurso, un inspector de urbanismo confirmó la decisión en julio de 2023 y estableció un plazo de seis meses para que pudiera realizar los trabajos.
Sin embargo, el propietario no cumplió con lo exigido y el caso terminó ante el Tribunal de Magistrados de Medway, que celebró la vista el 23 de septiembre de 2026.
El juez consideró que el hecho de haber prolongado este incumplimiento había perjudicado el aspecto de la zona y provocado molestias a los vecinos.
Aunque el propietario aseguraba que había hecho todo lo posible para cumplir con la orden, para la justicia sus acciones habían sido insuficientes, por lo que impusieron una multa de 375 libras (unos 446 euros), además de un recargo de 150 libras (unos 179 euros) y otras 1.500 libras (unos 1.785 euros) por las costas judiciales.
En total, tendrá que pagar 2.025 libras (unos 2.410 euros) por no haber cumplido la orden de retirar las instalaciones de su terreno.
Traslada las instalaciones a otro lugar para evitar la orden de retirada
Una de las cuestiones que llamó la atención de las autoridades fue que, la noche anterior al juicio, el propietario había trasladado la casa móvil y la autocaravana a un camino de acceso situado junto a la parcela. De esta forma, aunque la casa y la caravana ya no estaban dentro de la zona a la que afectaba la orden urbanística, realmente no habían sido desmontadas ni retiradas definitivamente.
La intención del hombre, según comunicó al propio Ayuntamiento, era llevarlas definitivamente, pero desde el Ayuntamiento desconfían de ese hecho y ya han advertido que tienen intención de seguir vigilando la zona para ver que se cumple con ese compromiso. En el caso de que no llegue a retirarlas, no descartan que se abra una nueva investigación o se adopten otras medidas para solucionar el problema.
“No toleraremos que la gente ignore estas normas ni que cause problemas a largo plazo a sus vecinos”, aseguró el concejal responsable de urbanismo.
También señaló que acudir a los tribunales es el último recurso, pero que el Ayuntamiento puede hacerlo cuando los propietarios se niegan a cumplir las órdenes urbanísticas.
Por el momento, la casa móvil y la autocaravana siguen pendientes de ser retiradas definitivamente, mientras que el Ayuntamiento mantiene que tomará nuevas medidas si el propietario no cumple lo que ha prometido.