Cada vez son más las personas que recurren a las placas solares para aprovechar la energía del sol para producir energía y ahorrar así en la factura de la luz. Sin embargo, aunque estos sistemas permiten el ahorro de electricidad, no siempre se pueden colocar en cualquier edificio, especialmente cuando se trata de construcciones protegidas por su valor histórico. Es algo que no tuvieron en cuenta unos propietarios en Reino Unido que instalaron 28 paneles solares en el tejado de un antiguo granero y ahora tendrán que retirarlos porque el Ayuntamiento considera que perjudican el aspecto del edificio.
Según la información conocida sobre el caso y recogida por Monmouthshire Beacon, la propiedad es una antigua granja que anteriormente se usaba como alojamiento vacacional y que cuenta con varios edificios históricos, entre ellos una casa de campo del siglo XV, un granero del siglo XVII y un antiguo establo del siglo XVIII.
Los propietarios habían colocado las placas solares en la parte del tejado del granero orientada al sur, pero no habían solicitado la autorización necesaria para hacerlo. Por este motivo, el Ayuntamiento les ha ordenado retirar los 28 paneles solares, junto con los cables y el resto de la instalación, en un plazo de tres meses.
Tendrán que retirar las placas solares porque afectan al aspecto del antiguo granero
Fueron las autoridades municipales las que detectaron que se habían instalado las placas solares en la propiedad, concretamente en el granero que estaba catalogado como patrimonio histórico y que además se había hecho sin tener los permisos correspondientes.
Según explicaron los responsables de urbanismo de la localidad, aunque los paneles no eran demasiado visibles a distancia, sí podían verse desde distintos puntos de la zona.
De hecho, podían distinguirse desde un sendero público cercano y desde un puente cercano, además de resultar visibles dentro del propio conjunto de edificios de la granja.
El Ayuntamiento consideró que la instalación perjudicaba el aspecto del granero y también el entorno de las demás construcciones históricas. Entre ellas se encuentran un antiguo molino de sidra del siglo XIX y otros edificios que forman parte de una propiedad rodeada por unas 80 acres de terreno, equivalentes a unas 32 hectáreas.
Aunque las autoridades reconocieron que las placas solares podían tener beneficios para el medio ambiente, consideraron que estos no eran suficientes para permitir que permanecieran en el tejado.
En concreto, señalaron que el “pequeño beneficio público para el medio ambiente” que aportaban los paneles no compensaba el daño que provocaban al carácter y la apariencia del edificio protegido.
Los propietarios tienen tres meses para retirar toda la instalación
Una de las principales cuestiones que tuvieron en cuenta las autoridades es que el granero forma parte de un conjunto de construcciones antiguas que están protegidas por su valor histórico.
Por este motivo, el Ayuntamiento consideró que los propietarios no podían modificar el aspecto del tejado sin contar con la autorización necesaria, aunque se tratara de una instalación destinada a aprovechar la energía solar.
Finalmente, los responsables municipales ordenaron retirar los 28 paneles solares y todos los elementos relacionados con su funcionamiento, incluidos los cables y el inversor utilizado para transformar la energía.
Para hacerlo, los propietarios disponían de un plazo de tres meses.
Desde el Ayuntamiento explicaron que no tenían constancia de que los afectados hubieran presentado ningún recurso contra la orden de retirada, y señalaron que no prevían volver a inspeccionar la propiedad hasta que no terminara dicho plazo, cuando se desplazarían para comprobar que habían sido retirados.

