A sus 73 años, Jack Gerbeau ha encontrado una solución poco habitual para seguir desplazándose después de quedarse sin coche. Este jubilado francés utiliza un viejo tractor Renault N73 de 1964 para ir a hacer la compra, moverse por su localidad y realizar tareas en el campo. Una imagen que ha llamado la atención en redes sociales después de ser grabado aparcando junto a vehículos en un centro comercial.
Jack vive en Monteton, en el departamento francés de Lot-et-Garonne, y suele desplazarse hasta Marmande, situada a unos diez kilómetros, y lo hace acompañado de su perra Ange, que viaja en una cesta junto a él.
Lleva varios meses sin coche y utiliza el tractor para todo
El jubilado explica al medio francés Actu que sus coches dejaron de funcionar y lleva “desde hace siete u ocho meses” sin otro vehículo. Ante esta situación, decidió aprovechar el tractor que ya tenía y convertirlo en su medio de transporte habitual para hacer sus desplazamientos diarios.
Se trata de un Renault N73 de 1964 que, según cuenta, compró por muy poco dinero. Aunque en su momento le dijeron que acabaría en el desguace, decidió recuperarlo. “Me decían que estaba para la chatarra, pero esta máquina es sólida”, asegura. El vehículo ha sido reparado, dispone de matrícula y puede circular por carretera, aunque su velocidad máxima ronda los 22 kilómetros por hora.
“Me he convertido en el señor del tractor”
Su forma de desplazarse ha terminado haciéndole conocido en la zona. Jack asegura que muchas personas ya le reconocen cuando conduce por carretera o aparca para hacer la compra. “La gente me reconoce, sonríe, me felicita. Me he convertido en el señor del tractor”, cuenta.
Aunque algunos conductores le hacen sonar el claxon, asegura que la mayoría de las reacciones son positivas. Para él, utilizar el tractor no es solo una solución práctica, sino también una forma de mantener una vida sencilla y ligada al campo. Además,
el vehículo no sirve únicamente para ir de compras, sino que también lo utiliza para trabajar la tierra y realizar otras tareas en su propiedad.
“Soy pobre, pero soy feliz”
Jack fue alicatador y ahora dedica gran parte de su tiempo a reparar objetos, cultivar azafrán y cuidar árboles frutales. Su situación económica no es especialmente buena, pero asegura que eso no le impide disfrutar de su día a día. “Soy pobre, pero soy feliz”, resume.
Sus principales aficiones son sencillas. Le gusta pescar, cazar, ir a bailes y a las fiestas de los pueblos y salir a comer con sus amigos. También reivindica el papel de quienes trabajan en el campo. “A los agricultores se les olvida. Son ellos quienes nos alimentan”, sostiene.

