Regresa el mes de septiembre y se terminan las vacaciones de los niños que deben regresar a las clases pero también la de los padres y madres a los que les espera de nuevo su puesto de trabajo. Esta rutina, que se repite año tras año con el comienzo del curso escolar, supone para muchas familias un auténtico Tetris donde encajar pieza a pieza los horarios laborales, extraescolares, gastos en comedor o búsqueda de ‘canguro’ para cuidar a sus hijos.
Las vacaciones de los trabajadores por cuenta ajena suelen terminar el día 1 de septiembre (los autónomos suelen carecer de periodos de descanso como ellos mismos han manifestado) pero las clases suelen empezar entre los días 7 al 15 dependiendo de la Comunidad Autónoma o del curso al que vaya el niño.
Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid comienzan el día 7, en Cataluña el 8, el 9 en Asturias y el 10 en Andalucía para la Educación Primaria. Los estudiantes que pasan a la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) suelen empezar más tarde. Este desfase deja a muchas familias con varios días en el limbo, donde los mayores trabajan pero los pequeños no tienen clase.
Hay que reorganizar horarios y buscar alternativas, que se complican cuando las familias no cuentan con la llamada ‘red de apoyo familiar’ porque viven lejos de sus ciudades de origen.
Más de la mitad considera que “no existe” el trabajo perfecto para conciliar
La conciliación es uno de los problemas principales al que apuntan muchas familias para comenzar la búsqueda de un nuevo empleo. Según un informe publicado por Infojobs, el 22% de las personas que decidieron cambiar de empresa en los últimos cinco años lo hizo porque encontró otra en la que las condiciones para poder conciliar eran mejores.
Es cierto que el Estatuto de los Trabajadores contempla una serie de permisos retribuidos que permiten faltar al trabajo sin perder nada de salario y que están pensados para facilitar la conciliación como, por ejemplo, los 5 días por accidente o enfermedad graves, el permiso parental de 8 semanas o el de lactancia, entre otros.
Además, se puede pedir a la empresa la adaptación o reducción de la jornada laboral que permite realizar cambios de turno, de horarios o prestación de la actividad laboral mientras que el segundo deja reducir el horario de trabajo.
No obstante, estos permisos o bien son desconocidos para muchos trabajadores o bien no dan solución a su problema de modo que el 65% de los encuestados señala que es complejo conseguir una empresa que realmente se tome en serio el problema de la conciliación.
La medida más demandada es la de la flexibilidad horaria que la menciona el 53%seguida por el teletrabajo con el 37% y la jornada intensiva (35%). Se da mucho valor a la desconexión digital y el 27% de los trabajadores apuntan a que es una medida importante.
El cuidado de niños y familiares dependientes condiciona la trayectoria profesional
Un 55% de los profesionales que tienen personas a su cargo, ya sean niños o mayores dependientes, afirma que las tareas de cuidado tienen un fuerte impacto en su vida laboral destacando el cansancio mental como la principal consecuencia (46%) y colocándolo delante del cansancio físico (40%).
Las mujeres, una vez más, son las que manifiestan este desgaste de una manera acentuada y el 52% considera estar mentalmente cansada, el 48% señala agotamiento físico mientras que en el caso de los hombres, estos valores son el 40% y el 30%.
Y esto tiene que ver con la promoción profesional porque las responsabilidades personales lastran el crecimiento o la asunción de responsabilidades dentro de la empresa. El 20% manifiesta haber rechazado alguna oportunidad profesional y el 16% ha tenido que reducir su jornada para poder compatibilizar el empleo con los cuidados.
La desigualdad aparece manifiesta en las excedencias que se piden para cuidar de hijos y familiares, el 24% de las mujeres se acoge a esta medida frente al 2% de los hombres, marcando una diferencia de 22 puntos porcentuales.
Las empresas se implican con la conciliación, pero no siempre
Las empresas reconocen cada vez más los beneficios que reporta facilitar la conciliación a sus trabajadores. Ocho de cada diez considera que estas medidas aumentan su atractivo ante las personas que están buscando empleo y el 87% piensa que mejoran el compromiso y el bienestar de la plantilla.
El 83% destaca que cuando una compañía trabaja bien en la conciliación, sus empleados mejoran en salud mental y el 71% piensa que podría bajar el absentismo laboral. Así lo ha explicado la directora de Comunicación y Estudios de Infojobs, Mónica Pérez, que ha señalado que el regreso de las vacaciones es uno de los momentos en que estos problemas son más visibles porque los calendarios escolares, laborales y familiares “no se mueven al mismo ritmo”.
“No existe una fórmula que sea válida para todas las personas pero por parte de las empresas sí se pueden crear entornos laborales con más capacidad de adaptación a las necesidades personales”.

