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Los funcionarios pueden conseguir más días de asuntos propios al año por su antigüedad

El Estatuto del Empleado Público recoge la posibilidad de que los trabajadores que tengan más trienios puedan pedirse más días libres por asuntos particulares.

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López |Diego Radamés / Europa Press
Antonio Montoya
Fecha de actualización:

Los días de asuntos particulares, conocidos también en las oficinas públicas como los famosos "moscosos", son uno de los derechos más valorados por los empleados públicos para conciliar su vida personal con sus quehaceres de cada día. De manera ordinaria, el personal laboral de las administraciones públicas tiene 6 días al año de asuntos propios, según se estipula en el artículo 48.k) de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público. Sin embargo, cuantos más trienios sumen de servicio, más días libres extra para asuntos particulares tendrán la posibilidad de pedirse. Estos se suman, a los 6 días de los que se dispone de forma ordinaria.

Así lo recoge la Disposición adicional decimotercera del Texto Refundido del Estatuto del Empleado Público, que establece que el paso de los años en el servicio público no solo se premia con un aumento económico en la nómina por antigüedad, sino que también se ve reflejado en los tiempos de descanso y en los permisos que este trabajador tiene para emplearlos en lo que necesite.

En concreto, la ley del empleado público concede hasta 2 días extra de asuntos propios cuando el funcionario llegue a su sexto trienio, sumándose incluso un día más por cada trienio más después del octavo. Una ventaja que no todos los trabajadores de las administraciones conocen y que puede venir muy bien de cara a la conciliación, por ejemplo.

Cómo funciona el cálculo de los "moscosos extra"

Si revisamos esta disposición decimotercera, titulada literalmente “Permiso por asuntos particulares por antigüedad” (consultable en este BOE), se ve el margen que tienen los trabajadores que van cumpliendo años de trabajo en las oficinas públicas. El texto básico de la ley señala que “las Administraciones Públicas podrán establecer hasta dos días adicionales de permiso por asuntos particulares al cumplir el sexto trienio, incrementándose, como máximo, en un día adicional por cada trienio cumplido a partir del octavo”.

captura de la disposición de la Ley del Estatuto del Empleado Público
Disposición adicional decimotercera de la Ley del Estatuto del Empleado Público | BOE

Entonces, ¿cómo se traduce esto en la práctica real para su calendario laboral? Significa que un funcionario que cumpla su sexto trienio (lo que equivale a acumular dieciocho años de servicios prestados a la Administración) puede sumar dos días extra a sus asuntos particulares, pasando a tener ocho días libres al año. Ya que el beneficio sigue creciendo con el tiempo, una vez alcanzado el octavo trienio (veinticuatro años de antigüedad), se le sumará un día más, y así sucesivamente por cada nuevo trienio cumplido.

Por lo que, a lo largo de su carrera, un empleado que lleve ya muchos años trabajando en la AGE, por ejemplo, puede llegar a tener incluso un total de doce días de asuntos particulares anuales, el doble de lo que tiene un funcionario cuando entra en el cuerpo.

Eso sí, de la misma forma que pasa con las vacaciones por antigüedad, cada Comunidad Autónoma o entidad local debe haber traspuesto o contemplado esta opción en sus acuerdos de personal para que el trabajador pueda solicitarlo activamente en su departamento, con la idea de que aquellos trabajadores que lleven más tiempo de servicio vean recompensados todos esos años de trabajo en la suma de más días libres.