Escoger el pago único que ofrece la Seguridad Social a quien decide retrasar la jubilación supone cobrar una cantidad mucho más baja que el valor que tendría recibir ese complemento en la pensión durante toda la vida. Así lo demuestra un estudio realizado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) que calcula que de media este cheque es el 51,2% del valor del incremento vitalicio al que renuncia el periodista.
El estudio está firmado por los investigadores Ahmed Ación y Carlos Vidal-Meliá que han realizado un análisis de las tres alternativas de las que dispone una persona que decide retrasar la jubilación. La primera de ellas es la de recibir un complemento permanente que se suma a la pensión de jubilación, luego está la opción de una cantidad a tanto alzado o una fórmula mixta que las una a las dos.
Para esto, se han estudiado 280 perfiles diferentes teniendo en cuenta factores como el sexo, la edad, los años cotizados a la Seguridad Social, la cuantía de la pensión y el tiempo durante el que se retrasa el retiro laboral.
Una de las principales conclusiones a las que han llegado es que de los casi trescientos casos analizados se llega a la llamada neutralidad actuarial, lo que quiere decir que cuando se aplican las mismas hipótesis sobre supervivencia y actualización del dinero la cuantía que se recibe de golpe no iguala el valor de lo que se cobraría de forma vitalicia. Pero esto no quiere decir que en los casos en que se prefiera el pago único se esté actuando de modo irracional, como aseguran los expertos.
El pago único supone el 51,2% del complemento vitalicio
Este informe de Fedea compara la cantidad a tanto alzado con el valor actual de los pagos futuros que va a recibir el jubilado en el caso en que elija el complemento permanente. Cuando se ponderan los resultados con la Muestra Continua de Vidas Laborales de 2024 el pago único supone como media el 51,2% del valor actual de la mejora vitalicia.
Las diferencias dependerán del perfil del solicitante porque en el escenario de referencia que emplean los investigadores, el pago único representa entre el 55,8% y el 32,6% del valor del complemento para las mujeres. Entre los hombres, la proporción está entre el 65,7% y el 38,5%.
La brecha aumenta en la medida en que crece la pensión y la razón es que el complemento vitalicio también sube progresivamente la cuantía y el pago único lo hace, sí, pero a un ritmo mucho más lento.
Por ejemplo, esto se ve en el caso de una mujer que cobra una pensión mensual de 3.267,60 euros, a la que el estudio supone un pago único de 37.062 euros frente al valor actuarial de 113.537 euros para el complemento vitalicio. En un hombre con la misma pensión el valor del complemento se coloca en 96.150 euros.
Las mujeres y las pensiones más altas, perjudicados
Las mujeres reciben unas condiciones actuariales que son las normas, variables y cálculos matemáticos que emplean las aseguradoras y los fondos de pensiones para medir riesgos y fijar los precios, menos favorables porque su esperanza de vida es más alta y supera los años en que previsiblemente cobrarían este complemento mensual.
Una mujer que se jubila con 70 años, tras retrasar 3 años el retiro y tiene una pensión de 3.267,60 euros, el pago único se recuperaría mediante el complemento vitalicio en aproximadamente 7,15 años pero la esperanza de vida restante sería de 23 años.
En este caso, existe la posibilidad de morir antes de llegar a ese punto de equilibrio y que el pago único sea más ventajoso en el 4,6% de los casos siendo el escenario más favorable para los hombres que cuentan con las pensiones más bajas. Incluso en este caso, el complemento de por vida sería la opción superior en aproximadamente el 70% de los casos según el modelo.
El informe recuerda que los trabajadores con al menos 44 años y 6 meses cotizados reciben un pago único un 10% superior, y la mejora reduce la diferencia pero no elimina el desequilibrio detectado en la mayor parte de los perfiles.
Uno de cada cuatro jubilados demorados piden el pago único
Los datos de la Muestra Continua de Vidas Laborales analizadas por Fedea muestran que el uso de las alternativas al complemento en la pensión está aumentando. En 2023, el 14,48% de las personas que retrasaron la jubilación eligieron el pago único o la modalidad mixta y en 2024 este tanto por ciento aumentó hasta el 24,02% (uno de cada cuatro).
Los autores señalan que existen razones por las que cobrar el dinero inmediatamente podrá ser conveniente a pesar del menor valor actuarial, entre ellas se encuentran la necesidad de liquidez, la salud delicada, una menor esperanza de vida percibida, deseo de dejar una gerencia, tratamiento fiscal o desconfianza ante posibles cambios en las pensiones.
En el escenario más favorable para el pago único, cuando se combinan factores con la preferencia por recibir el dinero cuanto antes, tratamiento fiscal y riesgo de modificaciones futuras, la alternativa podría ser defendible para el 39,38% de los jubilados demorados. Pero incluso cuando se contempla este escenario, el valor medio queda por debajo del complemento vitalicio.
Por eso, el estudio propone que la Seguridad Social facilite a cada pensionista información comparable sobre la cuantía que se puede cobrar de golpe, el valor estimado del complemento vitalicio y los años necesarios para conseguir el punto de equilibrio.

