El Boletín Oficial del Estado (BOE) en su resolución del 29 de octubre de 2025 establece un sistema de puntos para repartir las 197.000 plazas convocadas por el Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) para viajar a un precio muy reducido a algunos de los principales balnearios de toda España. Está demostrado que bañarse en aguas termales mejora muchas dolencias, entre las que se encuentran las cutáneas o las respiratorias.
Por eso, la demanda del Programa de Termalismo por parte de los jubilados y pensionistas cada vez es mayor. Y también por eso, el Imserso cuenta con precios bajos con los que pasar 10 días de estancia en uno de los balnearios participantes desde 302 euros. Ahora bien, debido a la alta demanda de este programa y como sucede con el de Turismo Social, el Imserso establece un baremo de puntos que es el que da prioridad a los sénior a la hora de conseguir una plaza.
De este modo, quien sufra una de las enfermedades más valoradas podrá sumar 25 puntos a los que ya tenga por renta, cuantía que cobre de pensión o discapacidad. Entre los criterios que tiene en cuenta el Imserso y que aparecen en el documento oficial, que se puede consultar en este enlace, está a la cabeza el de la necesidad constatada de recibir este tratamiento.
Entre las dolencias que se tienen en cuenta aparecen las de tipo reumatológico, respiratorio, digestivo, renal y de las vías urinarias, así como los problemas en la piel y neuropsíquicos. Aunque padecer una de ellas no quiere decir que se consiga la plaza automáticamente y será un complemento más que sumar a los demás parámetros analizados.
Estos viajes son bien valorados por los jubilados porque suponen pasar 10 días y 9 noches a pensión completa en lugares donde les realizarán un reconocimiento médico y podrán recibir el tratamiento prescrito en el balneario con seguimiento durante la estancia.
Qué dolencias permiten conseguir los 25 puntos
El Imserso clasifica la necesidad de recibir el tratamiento termal en tres niveles, que son alto, medio y bajo. La necesidad alta concede la máxima puntuación, que son 25. Se considera que existe una necesidad alta en el caso de los afectados por reúma cuando hay cuatro articulaciones afectadas en ambas extremidades, mientras que en el caso de los problemas respiratorios se consiguen más puntos cuando hay afección en las vías altas y bajas.
Además, dan los 25 puntos en los casos agudos que precisen tratamiento digestivo, renal y de las vías urinarias, dermatológicos y neuropsíquicos. Esto se valorará por medio de una declaración responsable que se deberá adjuntar a la solicitud.
El grado medio de necesidad da 15 puntos cuando hay dos articulaciones afectadas en una misma extremidad, en las respiratorias cuando el problema está en las vías altas o en las bajas y se incluyen otros procesos leves como los digestivos, renales, urinarios, dermatológicos y psicológicos.
Los 10 puntos son para la necesidad baja y aquí están los afectados por reúma en una articulación, o determinadas dolencias que no revistan mucha gravedad. Y en el caso en que vayan a viajar juntos el solicitante y su pareja, la necesidad de tratamiento irá por separado. Luego, para calcular el total se considerará la puntuación más alta de los dos.
El estado de salud es sólo un criterio pero no el que mejor puntúa
Aunque la necesidad de tratamiento es determinante a la hora de acceder al programa, hay otros apartados por los que el Imserso concede más puntos, como por ejemplo la situación económica, que da hasta 50 frente a los 25 del estado de salud. Así, los solicitantes que tengan ingresos mensuales de hasta 1.127,60 euros reciben 50 puntos y a partir de ahí va disminuyendo progresivamente hasta llegar a cero cuando se superen los 2.350,01 euros al mes.
Luego está la edad, que aporta un punto por cada año cumplido a partir de los 60 con un máximo de 20. Y también cuenta el no haber disfrutado de este programa durante los dos últimos años, con 24 puntos, lo mismo que cuando se es familia numerosa con categoría especial.

