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Cierra su plaza de garaje con un muro y deja al vecino sin espacio para salir del coche: la Justicia le obliga a demolerlo por alterar zonas comunes sin permiso de la comunidad

Aunque los propietarios defendían que el cerramiento estaba dentro de los límites de su plaza, alteró elementos comunes y perjudicó directamente al dueño de la plaza contigua.

Garaje de una comunidad de vecinos
Garaje de una comunidad de vecinos |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

La Audiencia Provincial de Almería ha confirmado que los propietarios de una plaza de garaje tendrán que demoler el muro y la puerta con los que cerraron completamente su plaza de garaje y devolverla a su estado original. Y es que, aunque defendían que la obra se había realizado dentro de los límites de su propiedad, la Justicia considera que no podían convertir por su cuenta una plaza abierta en un espacio cerrado porque la obra afectaba al conjunto del garaje y perjudicaba al vecino de al lado. 

Según la sentencia de 20 de enero de 2026, la plaza estaba en el garaje de la comunidad, que era un espacio diáfano en el que los aparcamientos se delimitaban con líneas en el suelo. Los propietarios levantaron un muro de ladrillo y colocaron una puerta, pero lo hicieron sin pedir autorización a la comunidad ni haber comunicado previamente la obra. 

La comunidad de vecinos terminó demandándolos para que se ordenase la demolición del cerramiento, algo que confirmó el Juzgado de Primera Instancia y posteriormente la Audiencia Provincial, pese a que los propietarios alegaban que la plaza era un elemento privativo, que la obra no perjudicaba a las zonas comunes y que en el residencial existían otros cerramientos que la comunidad había tolerado. 

Estar dentro de su plaza no les permitía cerrarla sin permiso

Aunque el artículo 7 de la Ley de Propiedad Horizontal (que se puede consultar en este BOE) permite que los propietarios hagan modificaciones dentro de sus viviendas, locales o elementos privados, estas no pueden alterar la seguridad del edificio, su estructura, su configuración o los derechos de otros propietarios. Además, cuando la obra afecta a elementos comunes, no puede realizarse unilateralmente.  

En este caso, aunque el muro se construyó dentro de las líneas de la propia plaza, la Justicia considera que cerrarla, cuando originalmente formaba parte de un garaje abierto, cambia la configuración de toda la planta, ya que transformaba un espacio diáfano en otro compartimentado.

La propia Audiencia señaló en la sentencia que ya se había resuelto un caso muy similar en 2021 y que distintas Audiencias Provinciales vienen manteniendo el criterio de que cerrar posteriormente una plaza de garaje que originalmente era abierta supone una modificación que afecta a los elementos comunes y requiere el consentimiento unánime de la junta de propietarios.

Por ello, no bastaba con que el muro estuviera levantado dentro de los límites de la plaza. Al formar parte de un edificio sometido al régimen de propiedad horizontal, los propietarios también tenían que respetar los límites impuestos por la comunidad y por el resto de elementos comunes.

El muro impedía al vecino utilizar con normalidad su plaza

Otro de los motivos que tuvo en cuenta la Audiencia fue el perjuicio causado al propietario de la plaza contigua. Este declaró que, antes de levantarse el muro, podía aparcar y abrir la puerta del coche aprovechando el espacio abierto que existía entre las plazas, pero después del cerramiento, aunque podía aparcar sin problemas, sí que los tenía para poder abrir la puerta del coche y poder entrar o salir de él. 

Además, las pruebas periciales que aportó la comunidad señalaban que el cerramiento también afectaba a la ventilación, al detector de humos y a la instalación eléctrica comunitaria.

En cuanto a los cerramientos que mencionaron los propietarios, la sentencia dejó claro que no eran comparables, ya que sí había otros cerramientos en elementos privativos de la comunidad, pero eran principalmente de terrazas, trasteros o cocheras que habían sido construidas cerradas desde el inicio. 

Por ello, se confirmó que debían demoler el muro y devolver la plaza de garaje a su estado original; aunque la sentencia (SAP_AL_149_2026) no fue firme y podía ser recurrida en casación.