Compra una finca que figuraba libre de cargas y descubre una tubería bajo el terreno: reclama pero pierde porque le enviaron un plano y dice que no lo abrió

La tubería estaba enterrada bajo el suelo y el comprador alegaba que disminuía el valor del terreno.

Un terreno |Envato
Fecha de actualización:

La Audiencia Provincial de Oviedo ha rechazado que se indemnice a un hombre que había comprado un terreno tras descubrir que, por él, pasaba una tubería de agua soterrada de la red pública de abastecimiento, pese a que en la escritura de compraventa se indicaba que el terreno estaba libre de cargas y gravámenes, pero antes de firmar había recibido un plano donde aparecía claramente indicado que había una tubería. 

Según la sentencia de 1 de julio de 2026, en 2023 se compró el terreno por 68.000 euros, pero poco después el comprador descubrió la tubería de abastecimiento de agua, que según aseguraba limitaba de forma importante las posibilidades de construir, reducía el valor de la finca y obligaba a permitir el acceso para realizar trabajos de mantenimiento o reparación. Por ello reclamó a los vendedores 21.873,04 euros por la pérdida de valor del terreno y 6.800 euros por la servidumbre de paso, un total de 28.673,04 euros.

El Tribunal de Instancia de Siero rechazó inicialmente la demanda al considerar probado que el comprador sí conocía la existencia de la conducción por la documentación que le había facilitado el vendedor, algo que posteriormente confirmó la Audiencia Provincial.

El plano enviado antes de la compra mostraba la tubería

El comprador defendía que podía reclamar al vendedor porque la finca tenía una carga o servidumbre que no era aparente y no se indicó en la escritura, algo que recoge expresamente el artículo 1.483 del Código Civil.

Sin embargo, la Audiencia Provincial de Oviedo consideró que esto no era aplicable en este caso porque, aunque la tubería estuviera enterrada y no fuera visible, había recibido por mensaje un plano en el que claramente se señalaba el recorrido de la tubería, y que estaba identificada con la leyenda “tubería de agua”.

El comprador reconoció haber recibido el documento, pero aseguró que no lo había abierto y alegó que estaba borroso. La Audiencia rechazó estos argumentos, señalando que era “perfectamente legible y ampliable” y que afirmar que lo recibió pero no lo abrió “no resulta creíble” cuando además, por otro lado, alega que estaba borroso. 

Por ello, aunque en la escritura los vendedores habían manifestado que la finca estaba libre de cargas y gravámenes, la Audiencia entendió que la tubería no había permanecido oculta para el comprador, ya que había recibido información sobre su existencia antes de firmar. No obstante, la sentencia (SAP O 2776/2026) no fue firme y podía ser recurrida en casación.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias