Seis de cada diez personas dadas de alta como demandantes de empleo en España tienen más de 45 años y en buena parte se trata de parados de larga duración. Estos datos se conocen en un mes (el de agosto) marcado por la estacionalidad del empleo y en el que ha aumentado en 44.419 el número de personas sin trabajo. Así, el Ministerio de Trabajo y Economía Social confirma que 1.354.401 desempleados están dentro de este grupo de edad, son sénior, y suponen el 57,49% del total.
La Fundación Más Sénior ha pedido al Gobierno y concretamente al departamento de Yolanda Díaz que se incrementen las medidas para mejorar la empleabilidad y la formación de este sector y que se implanten medidas que prevengan o eviten el edadismo en los procesos de selección de personal.
Avisan de que han constatado cómo la experiencia puede suponer un lastre más que una ventaja para el acceso a determinados puestos de trabajo. “Tenemos que construir un mercado laboral capaz de ofrecer oportunidades a todas las generaciones”, ha dicho la directora general de la fundación, Sonia Catalán.
Las empresas siguen considerando “de una forma equivocada” el talento sénior como un recurso prescindible “a pesar de su experiencia, conocimientos y capacidades”
El 25,75% de los contratos en agosto fue para mayores de 45 años
Los mayores de 45 años siguen teniendo grandes dificultades para salir de las listas del paro porque las empresas muestran reticencias a la contratación de estos profesionales. Durante el mes de agosto de 2026 se firmaron 1.144.827 contratos de trabajo en España pero sólo 294.789 fueron para sénior.
Esto supone que el colectivo firmó el 25,75% de todos los contratos a pesar de representar a más del 50% de los desempleados. Uno de cada cuatro contratos formalizados durante el mes pasado fue para personas de esa edad.
La organización resalta, como señaló Sonia Catalán que es la directora general de Fundación Más Sénior en una entrevista para Canal Sur, que “aunque estamos en un periodo en que el mercado laboral está en récord de empleo, el paro afecta de una manera importante a este colectivo sénior”.
Y es que aparecen demasiados obstáculos para la vuelta al mercado laboral especialmente en los periodos en que suele bajar la contratación. Catalán ha dicho que la evolución del empleo en los meses de menos actividad demuestra cómo las empresas “prescinden antes de estos trabajadores sin entrar a valorar lo que pueden aportar a las organizaciones”.
Mayor presencia de contratos temporales entre los sénior
Aunque la tendencia tras la reforma laboral es la de aumentar el contrato indefinido, los datos que baraja Más Sénior reflejan que de los 294.789 firmados por los mayores de 45 años en agosto, 189.130 fueron temporales, el 64,16% del total.
De este modo, el 35,84% de los destinados a estos profesionales fue indefinido, y buena parte de los temporales estaban relacionados con puestos estacionales por lo que no garantizaban la incorporación plena al mercado laboral.
Esto podría poner en riesgo que los mayores de 45 años alternen periodos de desempleo con otros de trabajo pero temporal y cuanto más tiempo permanecen fuera del mercado laboral, más problemas tienen para ser seleccionados especialmente cuando determinadas empresas dan prioridad a perfiles jóvenes.
La entidad demanda que se pongan en marcha programas de formación y de recualificación que permitan una actualización continua de las competencias profesionales, políticas de contratación que valoren la experiencia y que no les dejen de lado sólo por su edad.
Las mujeres tienen problemas para incorporarse al mercado laboral
En el caso de los géneros, cuando se habla de mujeres hay 828.958 desempleadas con más de 45 años frente a 525.413 hombres. Por tanto, suponen el 61% de todo el paro sénior español y estas cifras muestran que no se trata de un problema relacionado con la edad, sino que se ha vuelto una situación “crónica y fuertemente feminizada”.
Piden por tanto, que se tenga en cuenta el doble problema en el caso de las mujeres y que se den facilidades para la reincorporación reclamando unos procesos de selección centrados en la formación, en la experiencia y las capacidades dejando de lado otros prejuicios relacionados con la edad.

