El consejo de supervisión del Grupo Volkswagen ha aprobado el Plan Futuro 2030 que contempla una inversión de 135.000 millones de euros para inversiones de capital e investigación y desarrollo en el periodo 2027-2031 al tiempo que pretende reducir costes y simplificar las estructuras corporativas.
A pesar de los 50.000 despidos anunciados por el consejero delegado de la marca Oliver Blume, ya se está especulando en la prensa alemana con la desaparición de la marca española Seat y la intención más que probable de centrarse en Cupra, marca que ha disparado sus ventas y por ende, la rentabilidad.
Ha sido una publicación en el medio alemán WirtschaftsWoche la que asegura que el consejo de supervisión de Volkswagen se enfrentaba a una votación de una resolución ya aprobada previamente por el consejo de administración según la cual, Seat dejaría de formar parte de la estrategia del grupo para 2030, una decisión con la que abaratar costes, inversiones y simplificar el organigrama del consorcio.
Desde Seat han confirmado que la marca alemana está trabajando en una “transformación profunda” para afrontar los nuevos retos de la electrificación y mejorar la competitividad pero niegan que exista una decisión definitiva al respecto. “A día de hoy no se ha tomado ninguna decisión, informaremos en el momento oportuno sobre cualquier decisión estratégica que afecte a Seat SA”, aseguran en unas declaraciones recogidas por Europa Press.
Cupra vende más coches que Seat
En caso de que se deje de lado a Seat, los ojos de Volkswagen se posarían en Cupra, marca creada en 2018 y que se ha convertido en la principal fuente de ingresos y rentabilidad de la empresa española. Los antiguos y los nuevos responsables de la marca, como explican en El Mundo, consideran que el futuro de Seat pasa por Cupra.
La diferencia entre las dos también ha quedado claro en las ventas ya que Cupra entregó el año pasado 328.000 vehículos, el 32,5% más que en 2024 superando por primera vez a Seat que comercializó 257.400 unidades, el 17% menos.
El anterior consejero delegado de Seat, Wayne Griffiths ya explicó la diferencia de rentabilidad entre las dos marcas diciendo que “para conseguir ganar lo mismo que con un Cupra Formentor tengo que vender cuatro Seat Ibiza”.
La intención es que las diferentes empresas del grupo sean eficientes y sepan aprovechar los cambios tecnológicos ya que el momento es complejo debido a la creciente competencia de las marcas procedentes de China, la bajada de ventas en el país asiático y los aranceles de Estados Unidos (EEUU).
El diario alemán también ha avisado que los ajustes que prepara la marca terminarán afectando a unos 100.000 trabajadores a lo largo de las próximas fechas aunque tendrán que superar la oposición de los representantes de los trabajadores, el sindicato IG Metal y el estado de Baja Sajonia que posee el 20% del grupo.
La fábrica de Martorell no se vería afectada
La desaparición comercial de Seat no va a implicar que se cierre la fábrica de Martorell, situada en Barcelona y donde hay unas 15.000 personas trabajando. El futuro de estos empleados va a depender de que Volkswagen garantice una carga de trabajo que permita sostenerlos una vez que dejen de producirse los modelos de Seat.
Las estadísticas hablan por sí solas destacando que durante 2025 salieron de Martorell 470.347 vehículos, el 2,4% menos entre los que estaban los modelos Arona, Ibiza, León y los Cupra Fomentor y León.
Seat insiste en que el plan de transformación continúa analizándose en diferentes reuniones del consejo de supervisión y que todavía no se ha adoptado una decisión definitiva. “Toda la industria, incluido el Grupo Volkswagen y, por supuesto, Seat S.A., estamos inmersos en una profunda transformación, basada en nuestro compromiso con la electrificación”, han explicado fuentes de la empresa.

