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Sánchez pedirá a la UE que Ceuta y Melilla sean regiones ultraperiféricas: qué cambia y qué ventajas tendrían

El Gobierno va a pedir a Bruselas este reconocimiento que implica adaptar determinadas políticas europeas a las particularidades económicas y geográficas de las dos ciudades.

Pedro Sánchez bebiendo agua
Pedro Sánchez bebe agua durante su comparecencia extraordinaria para explicar la crisis de Ceuta. |Europa Press
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, además de prometer 100 millones de euros más de ayudas para la Ciudad Autónoma de Ceuta, ha reafirmado su intención de solicitar a Bruselas que tanto esta como Melilla sean consideradas regiones ultraperiféricas (RUP). La propuesta se encuentra dentro de las medidas planteadas por el Ejecutivo para reforzar la presencia de Europa en las dos ciudades autónomas tras la crisis migratoria que afecta a Ceuta desde el pasado mes de julio.

El Gobierno pretende dar un paso más en la integración de ambas ciudades en la Unión Aduanera y aumentar su participación en las instituciones comunitarias contando así con un reconocimiento estable dentro de la Unión Europea en aspectos clave como sus particularidades territoriales, económicas y de fronteras.

Este estatus podría favorecer el acceso a determinadas ayudas permitiendo que se apliquen medidas especiales en ámbitos como la fiscalidad, el transporte, el comercio y las infraestructuras.

Pero este reconocimiento hay que trabajarlo con los organismos europeos y no se trata sólo de pedirlo sino que debe ser negociado y aprobado por lo que el anuncio que ha hecho Sánchez sólo es el comienzo del proceso y no supone que tanto Ceuta como Melilla comiencen a beneficiarse de estas ventajas de manera inmediata.

Qué es una región ultraperiférica

Las regiones ultraperiféricas son territorios que pertenecen a países de la Unión Europea que por su lejanía, reducido tamaño, insularidad o dependencia económica afrontan dificultades estructurales que sean diferentes a las del resto del territorio comunitario. 

En estos momentos, la Unión Europea reconoce nueve RUP que son Canarias, Azores y Madeira (Portugal), Guadalupe, Guayana Francesa, Martinica, Reunión, Mayotte y San Martín, que son de Francia.

El artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que se puede leer en este enlace, contempla la adopción de medidas especiales para estos territorios entre las que se encuentra el acceso a los fondos europeos o a las ayudas públicas con la intención de compensar las limitaciones que dificultan el desarrollo económico y social.

Ceuta y Melilla no responden exactamente al modelo geográfico tradicional de las RUP ya que se encuentran en el norte de África pero están cercanas a Europa. El Gobierno puede defender que las dos sufren otras limitaciones permanentes como el escaso territorio, dependencia comercial y de servicios y la falta de recursos naturales. Pero uno de los más importantes es el de ser frontera exterior de la UE, como apuntan desde RTVE.

Ventajas de ser Región Ultraperiférica

La declaración como región ultraperiférica no implica que Ceuta y Melilla reciban de manera automática todas las ventajas que tiene Canarias porque una vez que se apruebe este nombramiento habrá que reunirse de nuevo para negociar con las instituciones europeas el régimen especial que se aprobará.

Una de las principales consecuencias podría ser el acceso reforzado a fondos europeos destinado a las infraestructuras, empleo, educación, sanidad, transición energética o la mejora de las conexiones. Las RUP podrán tener un trato especial en fondos como el FEDER o el Social Europeo Plus para compensar las dificultades estructurales. 

Podrán aprobarse nuevas ayudas para bajar el coste del transporte y mejorar la conexión con la Península y el resto de Europa. El estatus permitirá adaptar determinadas normas comunitarias y autorizar incentivos destinados a atraer la inversión, crear empleo o proteger la producción local.

También se persigue, según anunció Pedro Sánchez, la entrada de ambas ciudades autónomas en la Unión Aduanera ya que actualmente las dos están fuera del territorio aduanero comunitario. El hecho de que accedan, con las condiciones especiales que se negociasen, podría facilitar el intercambio comercial con el resto de España y de la Unión Europea. 

Otro de los aspectos en los que Melilla y Ceuta saldrían reforzadas es en su presencia institucional en Europa porque el Gobierno quiere que participen de un modo activo en el Comité Europeo de Regiones y que sus problemas derivados de la condición fronteriza adquieran mayor dimensión comunitaria. 

Ya cuentan con fiscalidad propia

Aunque de momento no han conseguido ser regiones ultraperiféricas, Ceuta y Melilla tienen desde hace años un régimen fiscal especial que compensa sus particularidades. En las dos ciudades no se paga el IVA sino un Impuesto a la Producción, los Servicios y la Importación (IPSI) que tiene los tipos inferiores al anterior y todos aquellos que son residentes podrán aplicar una reducción del 60% en el IRPF sobre las rentas que cumplan los requisitos legales. 

Cuando se habla de las empresas, además, de una  bonificación del 50% en el Impuesto sobre Sociedades con respecto de determinadas rentas obtenidas en Ceuta y Melilla y los residentes tendrán un descuento del 75% tanto en desplazamientos en barco como en avión cuando sea hacia territorio nacional.

Este reconocimiento supone que las singularidades de estas dos ciudades autónomas sean incorporadas en un marco europeo estable y permita la aprobación de nuevas medidas adaptadas a sus necesidades específicas aunque no supone que adopten el mismo sistema que hay en Canarias, por ejemplo, donde se cuenta con el IGIC o la Zona Especial Canaria. 

La medida fue presentada por Sánchez como uno de los cinco ejes en los que gira la propuesta del Gobierno a la crisis de Ceuta y como informó ‘La Moncloa’ la intención del Gobierno es la de reforzar la frontera, ampliando los recursos de acogida, mejorando la economía y los servicios públicos y aumentando la presencia europea en la cooperación contra las redes de inmigración irregular.