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El acuerdo de la RFEF para financiar la congelación de óvulos de sus jugadoras, en entredicho: “¿pretende facilitar que las mujeres sean madres o pretende facilitar que no lo sean mientras están jugando? Son dos cosas muy diferentes”

Sindicatos como CCOO o deportistas como Ana Peleteiro advierten de que la medida no busca facilitar la maternidad, sino que las deportistas la retarsen para seguir encajando en la estructura.

Parte del equipo de la selección española de fútbol
Parte del equipo de la selección española de fútbol |Reuters
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) está ultimando un acuerdo para financiar la congelación de óvulos de sus jugadoras, una iniciativa que ya se ha llevado a cabo en el Chelsea y que, en teoría, busca facilitar el encaje de la maternidad en sus carreras deportivas. Y es que, tras conocerse la medida, se ha abierto un debate sobre si realmente se busca facilitar que las futbolistas sean madres o evitar que lo sean durante su carrera en activo, adaptando los tiempos reproductivos de las deportistas a las exigencias de la competición en lugar de reformar un sistema que sigue penalizando profesionalmente la maternidad.

Así lo cree la atleta profesional Ana Peleteiro, quien advierte que el problema no está en congelar óvulos, sino en por qué la RFEF tiene interés en financiar que retrasen su maternidad. “Aquí hay un problema que para mí lo cambia absolutamente todo. ¿Esta medida pretende facilitar que las mujeres sean madres o pretende facilitar que no lo sean mientras están jugando? Porque son dos cosas muy diferentes”, reflexionó en un vídeo compartido en su cuenta de Instagram.

Según la deportista, para realmente conciliar maternidad y deporte profesional, se debe hablar de “proteger los contratos durante el embarazo, de garantizar la reincorporación, de respetar los tiempos de recuperación y de postparto, de facilitar el cuidado de los hijos” y “de conseguir, en definitiva, que ser madre no penalice profesionalmente a ninguna futbolista ni deportista en general”. 

¿Una herramienta de presión?

Es otro peligro para Ana Peleteiro: “Hoy congelar óvulos es una opción, pero cuando esa opción te la ofrece la institución de la que depende tu carrera profesional, ¿en qué momento la opción puede empezar a convertirse en una expectativa?”, reflexiona preocupada, señalando que “una medida que aparentemente amplía la libertad de una mujer, puede generar presión sobre una decisión que debería de pertenecer exclusivamente a ella”.

“Una cosa es ofrecer a una mujer más opciones para que decida cuándo quiere ser madre y otra muy diferente es construir un sistema en el que la opción más conveniente para la institución sea que no lo sea todavía”, concluye la deportista.

Sin embargo, no es la única que apunta a este trasfondo, alertando el sindicato CCOO sobre el peligro de vender esta iniciativa como una medida feminista pionera a favor de las deportistas: “Cabe preguntarse a quién favorece la medida. Lo que favorece realmente es que la futbolista pueda alargar su tiempo jugando al máximo nivel, y por tanto, es una medida empresarial”.

Una medida empresarial para CCOO, quien avisa de que “tampoco garantiza la maternidad profunda”

El sindicato ha señalado que ni a las futbolistas, ni a ninguna mujer, se les debería presionar para ajustar su maternidad “a las necesidades del mercado”. En este sentido, han denunciado que “no puede ser que la única forma que se encuentre para que las deportistas de élite sean madres pase por dejar de lado su carrera o dejar congelados unos óvulos”

Además, han avisado de que la congelación “tampoco garantiza la maternidad futura”, puesto que no se detiene el proceso biológico del resto del organismo de las mujeres. Patricia Bartolomé, directora del único máster en fertilidad integrativa que hay en España, explicó al diario ‘Marca’ que aunque se vitrifiquen los óvulos, “no congelas tu útero, tu cuerpo, tu maternidad... Luego hay un proceso largo en un cuerpo que ya no es el mismo. Hay que fecundar ese óvulo, tiene que madurar, tiene que implantarse, luego ese embrión tiene que crecer favorablemente, una gestación de nueve meses”.

De hecho, en la misma entrevista, la experta señala que en 2022 había en España más de 300.000 óvulos congelados y sólo nacieron por este método 350 niños. “Evidentemente no todos se implantaron: unos permanecieron en ese estado, otros eran inservibles, otros más no fecundaron. Lo que quiero que entiendan es que sólo es una posibilidad más de reproducción, no una garantía de que si congelas 20 óvulos tienes 20 fetos en potencia. Porque luego puede no servir ninguno y esa falsa expectativa tiene que paliarse con información”, indica, considerando que el deporte debería adaptarse a la mujer, y no al revés. 

Así lo cree también CCCO, que apuesta por seguir avanzando en las medidas de corresponsabilidad mediante la negociación colectiva, como ya se empezaron a recoger en el Segundo Convenio Colectivo para las Futbolistas que prestan sus servicios en Clubes de la Primera División Femenina de Fútbol. Estas medidas buscan proteger el embarazo y la maternidad, y proporcionar servicios de guardería y personal especializado para guiar la actividad durante el embarazo y el postparto.

“No podemos asumir que sean nuestros cuerpos los que tengan que adaptarse a un mercado laboral cada vez más exigente”

En los mismos términos se ha manifestado la directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández, quien en declaraciones a Europa Press aseguró que “el feminismo no cuestiona las decisiones de las mujeres, sino las condiciones que lleva a las mujeres a tomarlas”. 

“Congelar los óvulos es una opción que tienen las mujeres, pero la reflexión tiene que ir más allá. No podemos asumir que sean nuestros cuerpos los que tengan que adaptarse a un mercado laboral cada vez más exigente. El desafío de la igualdad en cualquier ámbito laboral es justamente el contrario: adaptar las condiciones de trabajo y de vida para que la maternidad no penalice la carrera profesional de ninguna mujer”, concluyó.