El gasto en defensa que propone el Gobierno de España ha sido durante mucho tiempo el caballo de batalla que ha enfrentado a Sánchez con algunos países de la Unión Europea e incluso con Donald Trump. Ahora, la Junta Central Europea cuestiona que España haya recurrido a la cláusula de escape para aumentar el gasto en defensa, consiguiendo más flexibilidad en el cumplimiento de las reglas fiscales impuestas desde Bruselas.
La decisión ha sido fundamental para evitar que por parte de la Comisión Europea (CE) se examinase la posible apertura de un procedimiento por déficit elevado relacionado con los niveles de deuda. Un informe resalta que el aumento previsto en gasto militar entre los años 2024 y 2025 ha sido “mínimo”, de apenas el 0,1% del Producto Interior Bruto (PIB). Debido a esto, ha concluido que la desviación de la senda fiscal durante el ejercicio pasado llegó de gastos relacionados con este ámbito.
Ahora, la Junta Fiscal Europea (JFE) ha puesto en tela de juicio el momento que ha elegido el Gobierno para pedir que se active esta cláusula, presentando España la petición el 13 de abril, dos semanas antes de entregar el informe anual de progreso, considerando que la mayor parte de los países interesados había pedido esta flexibilidad un año antes.
Se superó el margen de gasto permitido
España cerró 2025 con una desviación del gasto neto equivalente al 0,4% del PIB respecto a lo acordado con Bruselas y estos números son más altos que el margen del 0,3% que se permite siguiendo las reglas fiscales europeas. Ahora, en 2026, la diferencia prevista se dispara al 0,6%.
Por parte de la justicia, se considera que las cifras llevarían normalmente a la CE a examinar qué está pasando en España, ya que la deuda pública se mantiene a niveles altos de lo que marca Europa y, debido a esto, se podría poner en marcha un déficit excesivo basado en la deuda.
La solicitud de la llamada cláusula nacional de escape para defensa evitó que España fuera incluida en el informe de la CE, según el organismo. La herramienta permite a los Estados que incrementen temporalmente determinadas partidas militares sin que el aumento tenga las consecuencias en las reglas fiscales.
La Junta avisa de una “expansión fiscal procíclica”
La Junta Fiscal Europea señala que España fue la única gran economía de la zona euro en la que un crecimiento nominal del PIB superior al previsto coincidió con un incremento del gasto neto por encima de la senda recomendada tanto en 2025 como en 2026.
La evolución apunta a una “expansión fiscal procíclica” que quiere decir que hay un aumento de gasto público en un momento en que hay crecimiento económico, a pesar de que las nuevas reglas fiscales busquen que los países mantengan las trayectorias acordadas con independencia de que la economía evolucione mejor o peor de lo previsto.
La crítica no se refiere solo a lo que pasa en España, la JFE afirma que la cláusula fue decisiva para evitar consecuencias en Alemania y Eslovenia, advirtiendo que su uso puede convertirse en una cláusula de escape. El organismo señala desde finales de 2023 una mayor “discrecionalidad y tolerancia” de la CE a la hora de decidir si abre procedimientos contra los Estados.
Aumentó el gasto militar en un 0,1% del PIB
Uno de los principales problemas que ha puesto la Junta Fiscal Europea está en el poco crecimiento del gasto en defensa empleado para justificar la flexibilidad, entre los dos últimos años, la partida aumentó un 0,1% del PIB. Este organismo recuerda que el gasto militar ha bajado un 0,2% del PIB en 2023 cuando se compara con el año anterior.
A partir de estos datos, se considera que el incumplimiento de la senda que se ha acordado no se puede atribuir al esfuerzo presupuestario realizado en defensa. El informe destaca que España ha tardado mucho en presentar la solicitud. El Gobierno esperó hasta abril de 2026 pese a que la Comisión había invitado a los Estados miembros a acogerse a este mecanismo en marzo de 2025 y la mayor parte de los países interesados respondieron.

