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Así perjudica la subida de SMI a los autónomos

El colectivo de empresas y trabajadores afiliados al RETA, sobre todo las pequeñas y aquellas con trabajadores a su cargo, los más predispuestos a sufrir las consecuencias del incremento del Salario Mínimo Interprofesional.

¿Cómo afecta la subida del SMI a los autónomos?
Javier Martín
Javier Martín
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Mientras el Gobierno y los agentes sociales afrontan la semana clave en el proceso de negociación del incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), las empresas y trabajadores autónomos esperan las consecuencias. Este colectivo de trabajadores por cuenta ajena son la principal diana de efectos colaterales de una medida muy esperada pero no tan color de rosa para el tejido laboral español.

En stand by desde el punto álgido de la pandemia de coronavirus, a la subida del SMI que Pedro Sánchez bautizó de “inminente” tan solo le falta traducirse en números. Para ello está prevista una cumbre, que se espera que sea la definitiva, el próximo jueves con el objetivo de desbloquear la situación: con la patronal fuera de juego, a la alianza de mando PSOE – Podemos le queda deshojar la margarita entre la propuesta de los expertos, entre 12 y 19 euros este año, 24 y 40 el próximo y la misma horquilla para 2023, y la petición más agresiva de los sindicatos.

De momento, tras dos reuniones sin consenso, lo que es seguro es que esos 950 euros mensuales divididos en 14 pagas en los que se cifra actualmente el SMI ya no lo serán a partir de octubre, según Nadia Calviño o Yolanda Díaz. También, que el Gobierno, que ahora mismo se planta en los 15 euros de subida para este año, o los sindicatos, tendrán que dar su brazo a torcer para una medida que los autónomos observan desde la barrera con cierto recelo.

¿Cómo afecta la subida del SMI a los autónomos?

Al aumentar el SMI, la cuantía retributiva mínima que se paga al trabajador por su jornada laboral, lo hace también la base de cotización mínima, y con ella, lo que tienen que pagar como cuota mensualmente los autónomos. Pero no solo eso, si no que en el caso de las empresas que tengan a cargo trabajadores en plantilla, también disparará las cuotas a la Seguridad Social y, obviamente, los sueldos de estos, que los expertos cifran en una subida de más del 30%. Un efecto dominó

Eso en términos generales para el denominador común de aquellos inscritos al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), ya que la subida no será igual para todos. Todo dependerá de la base por la que se cotice. Por tanto, no aumentará de la misma forma.

 En todo caso, se cotice por la mínima de 289 euros o la máxima de 4.070,10, todos pagarán entre 12 y 15 euros más cada mes. Porcentualmente, el incremento de un 1,1% a un 1,3% por contingencias profesionales y la del 0,8% a 0,9% en concepto de cese de actividad eleva el incremento general de las cuotas de un 30,3% a un 30,6%.

Empresas y autónomos pequeños, los más perjudicados

“Los empresarios no se oponen a la subida del salario mínimo, pero hay que dejarlo para los dos años siguientes. Es un momento delicado”, aclaraba Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), sumándose a la corriente de opinión de Lorenzo Amor, homólogo de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que se escuda en que la situación económica-laboral aún no es la adecuada.

A ello no solo contribuye de la subida del SMI. El incremento de hasta el doble de la factura de la luz, que continúa enlazando récords históricos y ha conllevado que algunos negocios vean engrosada su factura eléctrica hasta en 300 euros, es otro lazo al cuello. Pero no solo eso, también la inflación. La subida del 3,3% del Índice de Precios al Consumo (IPC) es otro trampolín de gastos, que deberán pagar más por las materias primas. El coste de vida es mayor. 

Una ensalada de factores que se le puede indigestar a los autónomos. Especialmente a “las empresas muy pequeñas y los autónomos que tienen empleados a su cargo”, como concreta Amor, desmarcándose de esto aquellos con grandes facturaciones y apretando la soga a aquellas que se han visto amenazadas de muerte con la pandemia y sus restricciones.