La DGT avisa a los que conducen con la música alta: puede acabar en multa de 200 euros y la pérdida de puntos

Poner la música nada más subirnos al coche e ir conduciendo escuchándola es algo habitual entre los conductores, pero que puede llegar a ser temerario, ya que si la música está muy alta podría impedir escuchar la sirena de una ambulancia o el claxon de otro vehículo que intente advertirnos de un peligro.

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Subirse al coche, conectar el teléfono y poner nuestra música favorita es una de las primeras cosas que hacen muchos conductores antes de comenzar un viaje. Escuchar canciones al volante no supone por sí mismo ninguna infracción, pero el problema aparece cuando el volumen empieza a aislarnos de lo que sucede fuera del vehículo. Es lo mismo que ocurre con la luz interior del coche, que en sí no está prohibido llevarla encendida, pero si provoca distracciones sí que podría acabar en multa.

A pesar de que no existe una norma estatal de la DGT que establezca un número concreto de decibelios que pueda llevarse dentro del coche. Ahora bien, eso no significa que podamos escuchar la música a cualquier volumen sin consecuencias.

El propio Reglamento General de Circulación dice en su artículo 18 que el conductor tiene la obligación de mantener “la atención permanente a la conducción” para que no haya ningún tipo de problema en cuanto a su propia seguridad y la del resto de conductores que van por la vía.

La música puede impedir escuchar una ambulancia o una bocina

Si hay un problema que de verdad merece la atención relativo a llevar la música muy alta en el coche ese es el que se conoce como ‘efecto pantalla acústica’, que no es otra cosa que un sonido tan alto que hace que no se pueda escuchar sirenas de ambulancias, bocinas, las indicaciones de un agente o hasta las propias advertencias acústicas del vehículo. Algo que en carretera puede ser determinante de cara a no tener ningún accidente o que se ponga en riesgo la seguridad de los conductores.

Por tanto, la cuestión no va solo de poder escuchar música o no, sino hacerlo de manera que el conductor siga siendo capaz de percibir lo que ocurre a su alrededor y mantener la atención.

Además, entran en juego las ordenanzas municipales de contaminación acústica. Si el sonido sale al exterior y supera los límites establecidos por el ayuntamiento, la sanción dependerá de la normativa de cada municipio.

Con auriculares sí está 100% prohibido

Donde la norma no deja lugar a dudas es con los auriculares.

El artículo 18.2 del Reglamento dice con claridad que “queda prohibido conducir utilizando cualquier tipo de casco de audio, auriculares o instrumentos similares conectados a aparatos receptores o reproductores de sonido u otros dispositivos que disminuyan la atención permanente a la conducción”.

En este caso, la información publicada señala que conducir utilizando estos dispositivos puede suponer 200 euros de multa y la pérdida de tres puntos del permiso de conducir.

Por eso, la recomendación es bastante sencilla: dejar preparada la música antes de empezar el viaje, mantener un volumen que permita escuchar lo que sucede fuera y evitar completamente los auriculares mientras se conduce.

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