El mundo de la moda actual es complicado y no es fácil resistir con una tienda de ropa abierta sin ponerse al día y además ofrecer artículos a buen precio. Es por eso que hasta algunas marcas reconocidas, como el caso de Forever 21, han tenido que cerrar sus locales. Pero todavía hay esperanza para algunas tiendas, que con mucho esfuerzo y largas jornadas de trabajo se mantienen a flote.
Es el caso de Rosa Lundberg, una empresaria danesa de 23 años propietaria de una marca de ropa en Odense, que asegura llegar a trabajar más de 70 horas semanales. Su jornada puede empezar sobre las siete de la mañana y terminar alrededor de las seis de la tarde, incluyendo algunos fines de semana.
El esfuerzo, explica, se ha hecho aún mayor si cabe después de que sus últimas colecciones funcionasen mejor de lo esperado. “Hemos tenido unas colecciones increíblemente buenas, hemos acertado de lleno y han llegado muchos más pedidos”, señala en una entrevista para 'TV 2 Fyn'.
“Hay muchos que quieren 25 o 30 horas semanales”
Ahora bien, Rosa dice que se le hace imposible prácticamente poder encontrar trabajadores dispuestos a trabajar jornadas completas o que no solo quieran estar algunos días, ya que según declara muchos jóvenes ya no quieren trabajar más de 30 horas.
Durante los procesos de selección ha comprobado que muchos candidatos prefieren trabajar entre 25 y 30 horas semanales, en vez de las 37 horas habituales de una jornada completa en Dinamarca.
“Hay muchos que quieren estas 25 o 30 horas semanales y preferiblemente no 37”, explica.
Algunos compaginan el trabajo con los estudios, algo que la propia empresaria reconoce. Sin embargo, su percepción en otros casos es diferente.
“Tenía la sensación de que querían las horas suficientes para pagarse la diversión y preferían no trabajar demasiado”, afirma.
Eso sí, también admite que hay una diferencia importante entre trabajar muchas horas para construir un proyecto propio y hacerlo por cuenta ajena.
“¿Por qué iban a trabajar tanto por algo de lo que no obtienen nada, aparte de un buen sueldo?”, reconoce.
“Me parece un poco vergonzoso que no se pueda trabajar más de 30 horas”
La visión de Rosa abre un debate que va mucho más allá de su negocio. Según la investigadora Pernille Steen Pedersen, de la Copenhagen Business School, los jóvenes actuales conceden cada vez más importancia a encontrar un propósito en su empleo y a disponer de tiempo fuera del trabajo.
“Sienten que tienen derecho a disfrutar de su tiempo libre cuando están libres, y eso es una reivindicación real y razonable”, sostiene la especialista.
Rosa, por su parte, intenta mantener también el contacto con sus amigos pese a superar las 70 horas semanales y no considera que los demás tengan necesariamente que seguir su ritmo.
Pero sí reconoce que le sorprende encontrar tanta resistencia a trabajar más horas.
“No me avergüenzo en absoluto. Personalmente, y quizá sea porque yo trabajo mucho, me parece un poco vergonzoso que no se pueda trabajar más de 30 horas a la semana”, termina diciendo.