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Multan con más de 2.100 euros a un hombre por no controlar los ladridos continuos de su perro tras las quejas de los vecinos

Los vecinos se quejaron en varias ocasiones y, pese a recibir una notificación del Ayuntamiento para que pusiese una solución al problema, los ladridos continuaron y acabaron en los tribunales.

Un perro ladrando en un patio
Un perro ladrando en un patio |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Las mascotas son un miembro más de la familia, pero a veces pueden terminar en un conflicto con los vecinos, como cuando los gatos se cuelan en el jardín de al lado o los perros no paran de ladrar. En uno de estos conflictos se ha visto envuelto este hombre en Reino Unido, al que han condenado a pagar 1.850 libras (unos 2.165 euros) después de que sus vecinos denunciaran en varias ocasiones los fuertes ladridos de su pastor alemán.

El caso ha ocurrido en Enfield, al norte de Londres, y, según informan desde el propio Ayuntamiento de la localidad, las primeras quejas por el ruido del animal comenzaron a llegar en septiembre de 2024 y llevaron al equipo municipal de salud ambiental a abrir una investigación.

Tras comprobar la situación, el consistorio envió al propietario del perro una notificación el 13 de febrero de 2025 para que redujera las molestias provocadas por el animal. En la misma se avisaba de que los ladridos incumplían las normas de contaminación acústica.  

No puso ningún tipo de solución y los ladridos siguieron molestando a los vecinos 

Pese a la advertencia oficial, el hombre no puso ningún tipo de medio para solucionar el problema y las autoridades locales decidieron llevar el problema a los tribunales. Desde el propio Ayuntamiento explican que en julio de 2026 fue declarado culpable de incumplir la notificación que le obligaba a poner fin a las molestias.

“En este sentido, la concejala responsable de licencias, explicó que “el ruido fuerte, como los ladridos continuos de los perros, es un comportamiento antisocial y afecta negativamente a la vida de nuestros residentes”, 

El Ayuntamiento también señaló que intentó resolver la situación a través de sus inspectores de salud ambiental antes de acudir a la vía judicial, pero que el incumplimiento de la orden terminó haciendo necesaria una actuación más contundente.

Tendrá que pagar más de 2.100 euros, aunque podrá quedarse con el perro

El hombre volvió al tribunal el 6 de agosto de 2026 para conocer la sanción y el juez le impuso una multa de 250 libras (unos 293 euros). A esta cantidad se sumaron 1.500 libras (unos 1.756 euros) en costas reclamadas por el Ayuntamiento y un recargo para las víctimas de 100 libras (unos 117 euros).

En total, tendrá que pagar 1.850 libras, aproximadamente 2.165 euros, por no haber cumplido con la orden que le exigía controlar los ladridos de su perro. Pese a la condena, el hombre podrá conservar a su pastor alemán y continuar viviendo en su domicilio.