No son buenos tiempos para las grandes empresas productoras y de entretenimiento, que ven en el avance de la Inteligencia Artificial una ventaja a la vez que un inconveniente en lo que se refiere a los cambios que está produciendo en el mercado laboral y en la gestión de las plantillas. En este contexto, Walt Disney está estudiando despedir a miles de trabajadores y ha pedido a algunos de sus directivos que busquen la forma de reducir hasta un 20% sus costes anuales, ya que no pueden sostener tanto gasto.
Si recientemente era otra gran empresa estadounidense como Microsoft la que ofrecía la salida voluntaria al 25% de su plantilla, ahora es la multinacional Disney, también estadounidense, la que piensa la forma de reducir los puestos de trabajo que tienen para así ahorrar en salarios. La compañía de entretenimiento estaría preparando una nueva reestructuración con el objetivo de mejorar su rentabilidad y destinar parte del ahorro a sus principales negocios.
Según una información de Bloomberg, recogida por la Agencia EFE, el ahorro podría proceder tanto de los despidos como de recortes en otros gastos. Esta reorganización afectaría de manera desigual a las diferentes divisiones del grupo, entre ellas los parques temáticos, las cadenas de televisión y los estudios cinematográficos.
En este sentido, el consejero delegado de Disney, Josh D'Amaro, pretende reinvertir parte de los recursos liberados en la producción de películas y contenidos televisivos, tecnología, parques de atracciones y el negocio de cruceros.
La compañía, que contaba con unos 231.000 empleados en todo el mundo al cierre de su último ejercicio fiscal, todavía no ha precisado cuántos puestos de trabajo podrían verse afectados por los nuevos ajustes. Por el momento, se trata de un plan que está siendo estudiado y no de una decisión definitiva sobre el número de despidos.
Disney prepara nuevos recortes tras despedir a miles de trabajadores en los últimos años
Esta posible reestructuración llega en un momento en el que el avance de la Inteligencia Artificial está empezando a pasar factura a las grandes empresas, eso por no hablar de que cada vez ganan menos en las taquillas, así como el aumento de la competencia de las plataformas de contenidos en línea o la ralentización de las visitas internacionales a los parques temáticos, entre otras razones.
Además, Disney lleva varios años aplicando medidas para reducir gastos y mejorar su rentabilidad. De hecho, la empresa se ha comprometido a lograr un crecimiento de dos dígitos en el beneficio ajustado por acción durante el ejercicio fiscal en curso.
En septiembre, la compañía ya despidió a cientos de trabajadores de sus departamentos de recursos humanos y tecnología, después de haber eliminado alrededor de 1.000 puestos de trabajo el pasado mes de abril.
Estos recortes se suman a los 7.000 empleos suprimidos en 2023, como parte de un programa de ahorro de 5.500 millones de dólares impulsado bajo la dirección de Bob Iger, antecesor de D'Amaro.
Asimismo, en agosto, Disney ya había advertido a sus accionistas de que estaba evaluando nuevas medidas para contener el gasto, incluida la posibilidad de seguir reduciendo su plantilla.
Por el momento, la compañía no ha anunciado oficialmente cuántos trabajadores podrían verse afectados por esta nueva reorganización ni cuándo se llevarían a cabo los posibles despidos.