El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha afirmado este miércoles que prefiere esperar a ver la evolución de la inflación en septiembre y octubre antes de definir, de forma conjunta y coordinada con CCOO, la cifra concreta de subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que exigirán al Gobierno para 2027.
Esta misma semana, su homónimo en CCOO, Unai Sordo, apostó por una subida superior al 5% para garantizar que el salario mínimo se mantenga en el 60% del salario medio. Sordo explicó que las previsiones apuntan a que el salario medio aumentará “por encima del 4-5%” durante los próximos años, por lo que considera necesario que el SMI avance por encima de esos niveles, asegurando que iban a ser “ambiciosos”.
Preguntado por ello, Pepe Álvarez ha indicado que “en estos momentos” su sindicato no está “en condiciones de situar cuál es el aumento” exacto que van a plantear. “Vamos a trabajar para que haya una única propuesta de las dos organizaciones en relación con la subida del salario mínimo interprofesional”, ha indicado, adelantando que hay dos factores que serán clave.
El primero es el comportamiento de los precios en el arranque del otoño y el segundo es el cumplimiento estricto por parte del Ministerio de Trabajo de las garantías relativas a la no absorción de complementos salariales. “UGT lo que quiere es ver qué ocurre en septiembre con la inflación, qué ocurre en octubre con la inflación y, en función de eso, acordar, como hemos hecho siempre, qué subida pedir”, ha reiterado.
Exige acabar con la absorción de pluses: “el Gobierno tiene que cumplir”
A principios de año, el Ministerio de Trabajo se comprometió a aprobar un real decreto para que no se puedan absorber los complementos determinados por la naturaleza propia de la actividad del trabajador, los ligados a la naturaleza del trabajador, los que incentiven su labor o los que prevea la negociación colectiva.
Estos son los pluses de nocturnidad, toxicidad, penosidad, peligrosidad, turnicidad o disponibilidad; los de antigüedad, formación o residencia; los incentivos, las primas de productividad o las comisiones; y aquellos cuyo carácter no compensable esté previsto en los convenios colectivos aplicables. Lo que se pretende es que, a la hora de ver si se está abonando el Salario Mínimo Interprofesional, las empresas no puedan absorber estos pluses para llegar a la cuantía mínima establecida.
Pepe Álvarez ha recordado este compromiso y ha advertido de que, de no salir adelante este real decreto, su posición respecto a las conversaciones sobre el SMI cambiará sustancialmente. “El Gobierno tiene que cumplir, porque no puede ser que la subida del SMI absorba pluses como la antigüedad, la peligrosidad o el plus de ropa, que son algunos de los que se come cada vez que hay subida del SMI”, ha manifestado, recordando que el respaldo del sindicato al anterior acuerdo sobre el SMI ya estuvo condicionado a este compromiso.
Ante la posibilidad de que el Ejecutivo incumpla lo pactado, Álvarez no ha descartado endurecer la postura o alterar la estrategia negociadora en bloque con CCOO, reiterando que “cumplir con lo pactado es una cuestión absolutamente necesaria e imprescindible”.