El informe Panorama de la Educación 2026 elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revela la existencia de una importante brecha en el nivel educativo de los jóvenes de entre 24 y 35 años. El 52,2% tiene estudios superiores, frente al 47,5% de media en los países miembros de esta organización. Pero al mismo tiempo, el 24,5% de los jóvenes de estas edades no completa la segunda etapa de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), el doble del registrado en conjunto (12,3%) a través de los datos recabados por esta entidad.
Los datos más recientes de este informe evidencian una de las particularidades del sistema educativo en España, que pasa porque una buena parte de los ciudadanos consigue terminar los estudios universitarios o ciclos superiores de Formación Profesional, pero, por otro lado, hay un incremento de aquellas personas que no terminan los estudios obligatorios y mucho menos llegan a Bachillerato.
Los datos han sido hechos públicos por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (se pueden consultar en el siguiente enlace) y señalan que este intervalo de cursos en el sistema educativo sigue siendo una de las asignaturas pendientes a pesar del trabajo que se está desarrollando durante los últimos años.
Una educación mejorada, pero lejos de la europea
Una vez confirmado el varapalo del informe PISA en el que se resaltaba la poca capacidad lectora, matemática y en ciencias de los jóvenes estudiantes españoles (la mayoría de secundaria y bachiller), lo que se pretende ahora es establecer una correlación entre los distintos niveles educativos y el número de estudiantes matriculados en cada uno de ellos.
Para empezar, en los últimos diez años, como marca la OCDE, se ha mejorado el nivel educativo en España y como muestra, algunos de los datos publicados. Por ejemplo, en 2015 el 41% de la población con edades comprendidas entre los 25 y 34 años contaba con estudios superiores y en 2025 este tanto por ciento llegó al 52,5%, es decir, 11,5 puntos porcentuales en una década.
Ha bajado el porcentaje de jóvenes que no se matriculan en el segundo ciclo de la secundaria, donde aparecen los estudios de cuarto de la ESO, Bachillerato o FP de Grado Medio. Ha pasado del 34,4% en 2015 al 24,5% en 2025.
El documento no da pie al alarmismo, ya que, aunque se siguen mostrando diferencias importantes, estas no son motivo de preocupación. El 37,8% de los jóvenes de la OCDE tienen como nivel más alto de estudios la secundaria superior o formación posterior no terciaria y en España, el tanto por ciento se queda en el 23%.
Para entender mejor este punto, hay que saber que para la OCDE la formación postsecundaria no terciaria es la que va después de la secundaria, pero no tiene el nivel suficiente para ser universitaria de profesional superior.
En los 25 países de la UE que están dentro de este informe, la proporción es del 43%. Los datos aparecen reflejados también en la FP y, si se tienen en cuenta los datos oficiales de este organismo, solo el 10% de los jóvenes cuenta con esta titulación básica dentro de la segunda etapa de secundaria frente al 19% que marca la media de la OCDE y el 27% de la UE que se ha analizado.
Las mujeres superan en nivel educativo a los hombres
En el estudio se ha analizado el nivel educativo español entre hombres y mujeres, concluyendo que el 28,6% de los varones entre 25 y 34 años no han llegado a la segunda etapa de la secundaria frente al 20,3% de las mujeres. La diferencia es más elevada que la que se ha contabilizado en la OCDE, donde el tanto por ciento se coloca en el 13,9% y el 10,6%, respectivamente.
Al pasar a la educación superior, esto cambia porque son ellas las que cuentan con más matriculaciones, tanto en las universidades como en los centros de Formación Profesional.
Ahora, el informe sirve para constatar la necesidad de seguir con la guardia activa porque sigue apreciándose una importante polarización educativa con un número alto de personas con titulaciones superiores, sí, pero al mismo tiempo, un aumento de aquellos que no pasan de la segunda etapa de la secundaria.