A nadie se le escapa que lo sucedido con Maricarmen, la anciana de 87 años desahuciada de la casa de alquiler en la que vivía en Retiro (Madrid), ha sido el detonante de miles de protestas relacionadas con el alto coste de la vivienda repartidas por toda España, como la acampada en Sol, la huelga general del 11N e incluso, el adelanto electoral.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el pasado 28 de octubre durante una entrevista en el pódcast ‘Keep it cutre’ que plantearía bonificaciones fiscales para los pequeños propietarios que se decanten por los alquileres de larga temporada y por congelar los precios.
Esto llegaría después de una regulación del mercado inmobiliario, de modo que los ciudadanos puedan acceder fácilmente a una vivienda. Y es que la política que se está realizando, no sólo con el tema del alquiler sino con la compra, se convertirá casi con toda seguridad en el eje sobre el que giren los programas electorales de los principales partidos.
En el caso del PSOE ha sido el líder del Ejecutivo quien ha resaltado que estas bonificaciones fiscales serían un modo de premiar a los que mantengan las rentas estables o las acompasen al aumento del coste de la vida.
Necesidad de construir vivienda protegida
Uno de los aspectos en los que ha puesto Sánchez el foco es el la necesidad de aumentar el parque de VPO (vivienda protegida) avisando de que sólo entre el 5% y el 6% de las que se construyen actualmente son de este tipo o se venden a un precio asequible.
“Tenemos que construir más vivienda y por cierto, más vivienda protegida” ya que “si seguimos manteniendo la proporción actual, estaremos haciendo poco”. También ha asegurado que “se regulará el mercado inmobiliario” empleando nuevos mecanismos que hagan que los precios sean transparentes como por ejemplo, los índices de referencia en las zonas en las que hay más demanda de alquiler o compra.
La información deberá proporcionarla una administración pública y dar a los ciudadanos “el poder de negociación” del que carecen a día de hoy. La regulación tiene que ir de la mano de un aumento de la oferta, ha matizado, alegando que fue su Gobierno el que terminó con las ‘Golden Visa’.
Estas, también llamadas visado dorado / visado de oro es un permiso de residencia que un país concede a los extranjeros a cambio de que inviertan a gran escala en su territorio (al menos 500.000 euros en bienes inmuebles), como explican desde CaixaBank.
Contratos de larga duración también en el mercado inmobiliario
Sánchez ha destacado que el debate sobre los contratos de larga duración, los indefinidos, “está sobre la mesa” y ha señalado las nuevas medidas comprendidas en el decreto de la vivienda que ha sido aprobado por el Consejo de Ministros y está a la espera de pasar por la Diputación Permanente. Estas son las prórrogas automáticas, aunque deberán contemplarse situaciones especiales como por ejemplo que el propietario necesite la vivienda, o que quiera ponerla a la venta.
Defiende la necesidad de frenar a los fondos de inversión que “adquieren vivienda para especular” y ha explicado que en el decreto Maricarmen está escrita una definición de fondo buitre de modo que se pueda acotar la aplicación de esta norma y frenar los abusos.
Ha criticado que las administraciones con competencias no estén empleando todas las herramientas de que dispone en materia de vivienda lamentando que los RD (reales decretos) presentados por el Gobierno no hayan salido adelante en el Congreso.