La Seguridad Social ha cerrado los nueve primeros meses de 2026 con un superávit de 7.125 millones de euros, una cifra que supone el 0,4% del Producto Interior Bruto (PIB). El principal motivo de este resultado ha sido el aumento de los ingresos del sistema, sobre todo en lo que se refiere a las cotizaciones de trabajadores y empresas, ya que estas han crecido un 7,5% al compararlo con el mismo periodo del año anterior. Eso sí, los gastos en pensiones y otras prestaciones que otorga la Seguridad Social también han seguido aumentando como era de esperar. Por lo que no vienen mal esos ingresos extra.
Según los datos publicados este viernes por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, las cuentas de la Seguridad Social presentan hasta el 30 de septiembre unos ingresos de 190.655 millones de euros, un 7,7% más que en 2025, frente a unos gastos de 183.530 millones, que crecen un 7,4% interanual. Un superávit que, eso sí, se queda algo distante del conseguido en los siete primeros meses, cuando el sistema tenía un saldo positivo de 9.162 millones de euros.
De esta forma, el sistema sigue teniendo un saldo positivo después de ingresar por cotizaciones sociales 142.004 millones de euros, lo que supone 9.919 millones más que hace un año. Si se comparan estas cifras con las de 2019, el último ejercicio que no estuvo afectado por la pandemia, el aumento alcanza los 49.396 millones de euros, es decir, un 53,34% más.
Además, los Fondos de la Seguridad Social, que incluyen también al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), llegaron a alcanzar hasta el mes de agosto un saldo positivo de 10.915 millones de euros, equivalente al 0,6% del PIB.
Las cotizaciones de los trabajadores aumentan un 7,6% y el MEI recauda 4.587 millones
Uno de los principales motivos de este crecimiento es la evolución de las cotizaciones de los ocupados, que han aumentado un 7,6% hasta alcanzar los 134.155 millones de euros, lo que supone 9.485 millones más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Si miramos lo referente a los regímenes, la mayor parte de estos ingresos vienen del Régimen General, con 108.980 millones de euros, mientras que los regímenes especiales de autónomos, trabajadores del mar y minería del carbón suman otros 10.141 millones. Por su parte, las cotizaciones de desempleados alcanzan los 7.849 millones, un 5,8% más que en 2025.
También destaca la recaudación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), cuyos ingresos han aumentado un 25,4% hasta alcanzar los 4.587 millones de euros. Esta cantidad se destina íntegramente al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido como la hucha de las pensiones.
A estos ingresos se suman las transferencias recibidas por la Seguridad Social, que alcanzaron los 46.832 millones de euros hasta septiembre como vimos recientemente, un 9,4% más. De esta cantidad, 42.904 millones proceden del Estado y sus organismos autónomos, las cuales se destinan a financiar pensiones no contributivas, complementos por mínimos, el Ingreso Mínimo Vital y otras prestaciones sociales.
El gasto en pensiones alcanza los 137.719 millones de euros, un 6% más
Pese al aumento de los ingresos, los gastos de la Seguridad Social también continúan creciendo. En base a los datos del Ministerio, las prestaciones económicas a familias e instituciones alcanzaron los 172.654 millones de euros hasta septiembre, un 7,2% más que en 2025. Esta cantidad representa el 94,1% del gasto total del sistema.
En concreto, el gasto en pensiones contributivas alcanzó los 137.719 millones de euros, un 6% más, debido al aumento del número de pensiones (1,6%), de la pensión media (4,6%) y a la revalorización general del 2,7% aplicada durante 2026.
Si miramos ese gasto, dentro del mismo son las pensiones de jubilación sin duda las que se llevan la mayor parte de lo que se genera, con 101.663 millones de euros, mientras que las de viudedad suponen hasta 20.837 millones. Por su parte, las pensiones de incapacidad permanente son unos 13.295 millones lo que suponen al sistema.
También hay que remarcar el gasto en subsidios por incapacidad temporal, ya que también ha aumentado un 9,5% llegando por tanto hasta los 14.585 millones, así como las prestaciones por nacimiento y cuidado de menor y otras relacionadas, que aumentan un 22,8%, hasta los 4.208 millones.
Si algo hay que destacar también de estos datos es que el gasto en pensiones y prestaciones no contributivas, incluidos los complementos por mínimos, han subido a 15.579 millones de euros, un 13,4% más que en 2025. Atendiendo a esta cantidad, 9.957 millones de ahí son de las pensiones no contributivas (de ahí la última transferencia que hizo Hacienda a la Seguridad Social para pagar estas pensiones) y complementos por mínimos, mientras que 5.296 millones van para el Ingreso Mínimo Vital y las prestaciones familiares.

