El desahucio de Mari Carmen copa la actualidad en las últimas semanas, y es que a raíz de su caso, el Gobierno ha aprobado dos nuevos decretos de vivienda que deberán ser convalidados en el Congreso este viernes. La vivienda está en el foco de debate y el economista y experto en el sector inmobiliario Gonzalo Bernardos ha publicado en sus redes sociales una reflexión sobre este caso que ha reabierto el debate político y social sobre la vivienda en España.
En su mensaje, Bernardos parte de una pregunta directa: “¿Alguien está utilizando a Mari Carmen para ganar votos?”. Su respuesta también lo es: “Por supuesto”. Según sostiene, la elección de este caso y no de otros desahucios no sería casual, sino parte de una estrategia política.
El economista afirma que Mari Carmen reúne unas características que generan una fuerte simpatía social: tiene 87 años, lleva décadas viviendo en la misma casa, su salud es frágil y el propietario pretendía que pagara mucho más por seguir en la vivienda. “Tiene todas las características para simpatizar con ella. Yo mismo lo hago”, señala.
Bernardos ve una estrategia política detrás del caso
Bernardos deja claro que él está en contra del desahucio de Mari Carmen. “Estar en contra del desahucio de Mari Carmen, yo lo estoy, hace que un gran número de personas se posicione en contra de cualquier desahucio”, afirma.
A partir de ahí, el economista considera que el caso ha servido para llevar el debate más allá de una situación concreta. Según explica, ese posicionamiento social “implícitamente provoca la necesidad de cambiar las leyes actuales sobre vivienda, pues lo pide la calle”.
En su opinión, las manifestaciones y acampadas convocadas en los últimos días han ayudado a colocar la vivienda en el centro de la agenda pública. “La vivienda acapara todos los titulares y lo demás ya no importa”, sostiene.
Señala a Sumar y al Sindicato de Inquilinos
En su publicación, Bernardos vincula directamente esta estrategia con Sumar. Según afirma, “un partido asume las reivindicaciones de la calle y las lleva al Consejo de Ministros. Ese partido es Sumar”.
El economista también apunta al papel del Sindicato de Inquilinas, aunque matiza que, a su juicio, las reivindicaciones no partirían solo de este movimiento. “Aparentemente, las reivindicaciones provienen de los Sindicatos de Inquilinos. No es la realidad, pues tienen una gran dependencia de Sumar y sus políticos son los ideólogos de la protesta”, afirma.
Bernardos interpreta esta situación en clave electoral y sostiene que la presión en la calle, en el Congreso y en el Consejo de Ministros continuará hasta las próximas elecciones para “capitalizar el descontento con la vivienda”.
Además, el economista carga contra Sumar por su papel en las políticas de vivienda. Según afirma, este partido es “el principal culpable de que sea un gran problema” y añade que “el PSOE ha hecho lo que le ha pedido”.