Los conflictos entre vecinos pueden empezar por situaciones aparentemente pequeñas y, en no pocas ocasiones, tienen que ver con mascotas que se cuelan en el jardín de al lado. Es justo lo que le ha pasado a unos vecinos en Irlanda, donde uno de ellos ha llevado a la propietaria de la casa de al lado a los tribunales porque aseguraba que su gato se colaba continuamente en su jardín para hacer sus necesidades.
Según informan desde el medio irlandés The Irish Times, los propietarios de la vivienda denunciaron que el gato de su vecina, llamado Coco, utilizaba de forma continuada su jardín como si fuera un arenero, una situación que terminó provocando un enfrentamiento cada vez mayor entre ambas partes.
La pareja decidió finalmente acudir a los tribunales para reclamar una indemnización por las molestias y pedir además que la propietaria mantuviera al gato controlado para que dejara de entrar en su propiedad.
Consiguieron inicialmente una indemnización de 6.000 euros
La dueña del animal no aceptó las acusaciones y presentó a su vez una reclamación contra uno de los vecinos. Según su versión, el hombre la había estado acosando al acudir repetidamente a su vivienda para quejarse por el comportamiento del gato.
En un primer procedimiento, el tribunal dio la razón a los propietarios del jardín y les reconoció una indemnización de 6.000 euros, mientras que rechazó la reclamación presentada por la dueña de Coco.
Sin embargo, la mujer recurrió esa decisión y la sentencia inicial terminó siendo anulada. Tras el procedimiento, la propietaria explicó que sentía que tenía pocas alternativas y terminó buscando otro hogar para el gato.
El juez encargado de cerrar el caso fue duro en sus declaraciones y señaló que “un tribunal de justicia es el último lugar en el que debería acabar una disputa entre vecinos”, señaló al dar por terminado el caso.