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Reforma de las pensiones: la patronal rechaza aumentar las cotizaciones

La patronal rechaza la propuesta de elevar la cotización social de las pensiones propuesta por el ministro José Luis Escrivá.

Reforma de las pensiones: la patronal rechaza aumentar las cotizaciones Negociaciones rotas entre la CEOE y el Ministerio de José Luis Escriv
Javier Martín
Javier Martín
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La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y CEPYME han mostrado su rechazo al Mecanismo de Equidad Internacional (MEI), el punto neurálgico de la reforma de las pensiones que trata de sacar adelante el Gobierno de coalición, PSOE - Unidas Podemos, y que no contará con el apoyo de la patronal. Al menos, de momento, en unas negociaciones de momento rotas y que finalizarán este lunes, 15 de noviembre, con independencia de si hay finalmente acuerdo.

Este mecanismo, que trata de garantizar la sostenibilidad de las pensiones en consonancia con la economía nacional en el tiempo, en resumen, una nueva fórmula de ajuste, viene a sustituir al ya derogado Factor de Sostenibilidad. El plan del ministro José Luis Escrivá, que se ha orientado a ingresar más en lugar de recortar, consistía en aumentar durante diez años las cotizaciones sociales del 0,6% para rellenar el fondo de las pensiones, raquítico: solo cuenta con 2.000 millones de euros.

"Aumentar las cotizaciones sociales y hacer que la mayor carga recaiga sobre las empresas tiene efectos negativos sobre el empleo y va en dirección contraria a lo que necesita el sistema público de pensiones. El crecimiento del empleo es la principal garantía de sostenimiento del sistema de pensiones", justifica el comunicado emitido por ambas entidades tras una reunión infructuosa que deja coja la proposición del Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El mecanismo de Equidad Intergeneracional en la reforma de las pensiones

Esos diez años de aumento del 0,6% en las cotizaciones a la Seguridad Social que pretende el ministerio de Escrivá y que tanta polvareda ha generado trata de preparar ante el enorme reto económico que se le presenta a las arcas del Estado con la financiación de la próxima jubilación de los ‘baby boomers’.

Una inyección de 41.000 millones de euros

Una oleada de pensiones y subsidios de la generación más numerosa nacida entre finales de los cincuenta y finales de los setenta y que Escrivá quiere ‘sostenibilizar’ con ese aumento de 0,6 puntos en las cotizaciones, que se repartirán en 0,4 para las empresas y el restante 0,2, para el trabajador. Con esos 41.000 millones de euros que se esperan obtener se trata de rellenar esa hucha que ha perdido casi 65.000 millones de euros en los últimos años.

Los sindicatos, al auxilio del Ejecutivo en la reforma de las pensiones

La nueva reforma de las pensiones, cuya primera parte se presentó en verano, se articulaba sobre cuatro puntos clave: vincularlas al IPC, suprimir su asociación con la esperanza de vida que marcaba el Factor de Sostenibilidad, que el Estado afronte los llamados gastos impropios de la Seguridad Social y premiar el extender la vida laboral. El diseño final del MEI es algo que quedó pendiente y que todas las partes auguraban como espinoso.

Hoy lunes, 15 de noviembre de 2021, era la fecha tope para su resolución y presentación que se pactó ese día y en el que también se avanzó que no solo actuaría en cuanto a aumento de cotizaciones y de la vida laboral. La intención era, y sigue siendo, presentarlo ya en lugar de esperar a 2022 mediante enmienda en la tramitación parlamentaria de la ley. En CCOO, sin embargo, han dejado la puerta abierta a seguir negociando en búsqueda de un acuerdo que esperan que sea “ajustado”.

"No se puede exprimir con más cotizaciones e impuestos a los autónomos, además de subida de luz, de carburantes, de costes laborales. La vaca ya no da más leche", ha indicado el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, tratando de recalcar que esta fórmula, la de asociar la revalorización de las pensiones al IPC, no hace más que encarecer el gasto en esta materia en lugar de disminuirlo.

Los sindicatos quedan, por tanto, como el único apoyo gubernamental, aunque también torcieron el gesto cuando se enteraron de que se barajaba también la opción de aumentar de 25 a 35 años el periodo que determinaba la cuantía final de las pensiones. Una medida que Escrivá se encargó de recalcar que no es oficial, aunque sobrevuele los pensamientos de su ministerio. El tiempo apremia en búsqueda del mayor consenso posible.