Tirar la basura fuera de hora o en un lugar en el que no corresponde puede terminar saliendo caro, aunque sea un objeto pequeño como un vaso de café para llevar. Es lo que le ha pasado a una mujer en Londres, que ha recibido una multa de 500 libras (unos 584 euros) por meter el vaso en una bolsa de basura que estaba junto a un contenedor completamente lleno.
Según explica la propia afectada en una consulta publicada por The Guardian, estaba buscando una papelera para deshacerse del vaso cuando encontró un contenedor desbordado. A sus pies había una bolsa de plástico que ya contenía basura, por lo que decidió meter allí el vaso pensando que podía dejarlo junto al resto de residuos.
Nada más hacerlo, un agente que estaba observando el contenedor desde cierta distancia se acercó y le comunicó que había cometido una infracción. La mujer asegura que incluso se ofreció a sacar inmediatamente el vaso de la bolsa, pero el agente rechazó la propuesta y le pidió sus datos personales, incluido el pasaporte.
La multa baja si paga antes, pero no puede recurrirla directamente
Tras tomar sus datos, el agente imprimió una notificación de 500 libras, que debía pagar en un plazo de 28 días. Si abonaba la sanción durante los primeros 14 días, la cantidad se reducía a 325 libras (unos 380 euros).
La mujer explica que lo que más le llamó la atención fue que, después de sancionarla, el agente permaneció en el mismo lugar vigilando el contenedor que seguía completamente lleno. “Parecía una trampa”, aseguró.
Además, según la información que recibió, no existía un procedimiento ordinario para recurrir la multa, si decidía no pagar y llevar el asunto ante los tribunales, podía perder el descuento por pronto pago y, en caso de ser condenada, exponerse a una sanción de hasta 2.500 libras (unos 2.919 euros).
El ayuntamiento se negó a cancelar la sanción
Desde el medio contactaron con el Ayuntamiento para preguntar por qué en situaciones en las que una persona aparentemente desconoce que está cometiendo una infracción no se realiza primero una advertencia.
El ayuntamiento respondió que, para actuar de forma “coherente y justa”, sancionan a todas las personas que cometen este tipo de infracciones y defendió la utilización de la multa máxima permitida como una forma de disuasión.
Además, se negó a cancelar la multa de la mujer. La experta de The Guardian le explicó que podía llevar el caso ante los tribunales, pero que entonces perdería la reducción por pronto pago y asumiría el riesgo de una sanción mayor.

