NoticiasTrabajo logo ¿Por qué la cabra es la mascota de la Legión?

¿Por qué la cabra es la mascota de la Legión?

Pepe, Miura, Pablo o Puzzle, algunos de los acompañantes de esta fuerza militar, se han convertido en el reclamo del desfile que conmemora la Fiesta Nacional del 12 de octubre.

¿Por qué la cabra es la mascota de la Legión?
Javier Martín
Javier Martín
Actualizado a:

Es una de las imágenes más icónicas del desfile militar que conmemora la Fiesta Nacional todos los 12 de octubre de cada año. Una cabra ataviada con su particular uniforme de esta fuerza militar recorriendo las calles de Madrid, como un compañero más de la Legión. Han faltado tanques, abanderados, se ha recortado el número de caballos, pero ella nunca falta a la cita. Llueva, nieve o truene.

Acapara reportajes, noticias, minutos de telediario y locuciones de radio. No cabe duda de que la cabra de la Legión, con cuernos pintados y boina incluida, siempre acaba resultando la estrella del desfile. Sin embargo, pocos saben cómo ha llegado a ser la mascota más emblemática del brazo creado por Millán-Astray inicialmente para las contingencias en Marruecos. Porque sí, no ha sido la única. 

Antes del carnero, porque realmente no es una cabra, hay y hubo otros animales que las fuerzas expedicionarias y coloniales criaron o adoptaron provenientes de las faunas autóctonas de aquellos lugares donde se desarrollaban sus misiones. Así, han existido monos provenientes de Ceuta, jabalíes, gacelas del Sahara, arruís africanos o loros de Marruecos e incluso, durante los años 50, un oso, llamado Magan. Pero ninguna consigue trascender la mística del carnero.

¿Por qué desfila una cabra en el 12 de octubre?

Como se ha mencionado, la tradición apunta a un carnero, y no a una cabra, como la mascota de la Legión. Sin embargo, por motivos de logística, en la época reciente ha sido una cabra la protagonista, que con su peculiar trote se acompasa al lento paso de los militantes. 

Más allá de este apunte, el poseer una mascota es un hábito histórico en la Legión que se remonta a 1920, según las crónicas históricas, cuando la Legión Extranjera Francesa desfilara con carneros. No responde a mero entretenimiento o pasatiempo, si no que su presencia respondía a asegurarse el suministro de alimentos de primera necesidad, básicamente leche y carne, en el caso extremo en el que fuera necesario por falta de víveres. Sin embargo, el que pasaran de la cazuela a símbolo ha pasado a ser práctica arraigada común.

La presencia de mascotas, entre las que también se citan en los textos antiguos a perros, borregos o rebaños ovinos, venía a rellenar, en la medida de lo posible, los vacíos afectivos de los integrantes de la Legión, que acababan encariñándose de los animales. En otras palabras, un respiro para los horrores de la guerra y las misiones militares. 

El carnero y los valores de la Legión

A pesar de la gran variedad de especies animales que han vestido el rol de mascota de la Legión, no es casualidad que el carnero, o la cabra, haya acabado siendo el definitivo actualmente y el más emblemático. La mística y los valores encandilaron a esta brava sección militar, con el que se consideraba que el ímpetu, el ataque y el asedio asociados al carnero casaban como anillo al dedo a los suyos.

Pepe, Miura, Pablo…

La primera retransmisión televisiva acabó de catapultar el iconismo de la cabra o el carnero como mascota de la Legión. De hecho, su alcance mediático fue tal que la muerte de Pepe, la que jugara ese papel hasta 2015, fue noticia nacional, e incluso fue incinerada junto a la bandera española.

A Pepe le relevó en el cargo Pablo, al que se le comparó jocosamente con Iglesias, por entonces líder político del incipiente Podemos, y brillante por su carisma. Volviendo a la tradición del carnero, Miura le sustituyó al año siguiente, luciendo una mantilla bordada especial de su unidad. Rocco, Palito o Pacoli han sido los últimos. Este 2021, la protagonista, porque es una hembra, se llama Puzzle.

La ley de protección animal amenaza su desfile

Por momentos sobrevolaba en la atmósfera de las calles madrileñas que este año podría ser el último con la cabra o el carnero desfilando por el Paseo de la Castellana junto a la Legión bajo la atenta mirada de los Reyes y las personalidades políticas para celebrar el Día de la Fiesta Nacional. Lo amenazaba el anteproyecto de ley de Protección Animal: “Regulará el maltrato animal, los espectáculos que supongan sufrimiento".

Concretamente, su artículo 73 prohibía el uso de animales en exposiciones de belenes, cabalgatas o procesiones con uso de animales de forma antinatural conforme a las características propias de su especie. Sin embargo, el Ministerio de Derechos Sociales ha excluido el desfile de la mascota en este supuesto, ya que no se le somete a vejación o maltrato alguno, como pudiera ser el portar objetos que lastren su movilidad. La imagen de la cabra está a salvo.