La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha realizado un llamamiento para conseguir una "nueva OIT" que pueda contrarrestar la crisis del multilateralismo y dar la cara, a su vez, con los retos actuales del mundo laboral. Díaz ha lanzado este mensaje justo después de que este pasado miércoles defendiera en Ginebra su candidatura para presidir la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con los 30 acuerdos alcanzados en el diálogo social español como aval ante los representantes políticos y de trabajadores.
La ministra ha intervenido en el encuentro 'Renovar el multilateralismo para la justicia social: un diálogo ministerial sobre el futuro de la agenda laboral global', celebrado en Nueva York (EE.UU.), donde ha aprovechado para defender también la necesidad de diversificar las fuentes de financiación de la organización con la idea de poder garantizar el cumplimiento de su mandato.
En este foro internacional, Díaz ha advertido de que la OIT atraviesa una crisis financiera "sin precedentes", caracterizada por un déficit de 383 millones de dólares y una severa falta de liquidez. Díaz ha rechazado que esta situación responda únicamente a la decisión de Estados Unidos de dejar de contribuir, sosteniendo que la institución debe anticiparse mediante la búsqueda de nuevos recursos. Asimismo, la vicepresidenta ha vinculado estos problemas presupuestarios con el retroceso global de los derechos laborales, señalando la pérdida de peso de la libertad sindical y la negociación colectiva, la caída de los salarios reales y el estancamiento en la igualdad de género.
Carta Global de Derechos Laborales y gobernanza de la IA
Para cambiar la situación que vive actualmente la OIT, la vicepresidenta segunda ha planteado la elaboración de una Carta Global de Derechos Laborales que ponga unos salarios mínimos vitales fijos, refuerce la protección social y adopte medidas efectivas contra la informalidad, una realidad que impacta a cerca de 2.000 millones de personas. En materia de movilidad laboral, ha abogado por canalizar los flujos migratorios a través de la formación, la contratación en origen, el empleo juvenil y la migración circular.
Por otro lado, la ministra ha exigido democratizar la estructura de la OIT para dar mayor representación a las "mayorías globales". En el terreno tecnológico, ha reclamado una gobernanza democrática de la inteligencia artificial con supervisión humana de los algoritmos para corregir sesgos discriminatorios en los entornos de trabajo. Tras situar la economía social, la transición ecológica y la regulación del trabajo en plataformas digitales entre las prioridades del organismo, Díaz ha concluido destacando: "Necesitamos más multilateralismo, claro que sí, pero más OIT".

