El empleo público es visto por miles de desempleados o aspirantes como el objetivo claro al que llegar dentro de la carrera profesional. Primero, porque es estable y segundo, porque aunque se parte con un sueldo base, a este se incorporan diferentes complementos como o trienios o destino y permite promocionar internamente, mejorando las condiciones laborales. Teniendo esto en cuenta, los últimos datos del paro presentados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social muestran una desaceleración clara en el número de contratos en el sector público y también asciende la tasa de desempleo con 43.128 personas más dependiendo del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha inistido en que, según la afiliación de la Seguridad Social, el empleo público nacional ha destrozado este verano la campaña de crecimiento que arrastraba desde el mes de enero porque se ha constatado la pérdida de cerca de 62.000 puestos de trabajo entre los meses de julio y septiembre, la conocida como ‘campaña de verano’, un momento en el que según la tendencia, se realizan más incorporaciones a las plantillas por el aumento de la demanda.
Miguel Borra, que preside esta organización, ha explicado en un comunicado recogido por Europa Press, que analizando las estadísticas globales de afiliación en las diferentes administraciones públicas (del Estado, de las Comunidades Autónomas y locales) muestran un desfase de un mes por lo que, ante los datos del paro de octubre, en el caso de este sector público, el recuento es de septiembre.
CSIF apunta a que el número medio de afiliados a la Seguridad Social en el sector público ha marcado el máximo anual en el mes de julio con 3.235.082 personas y que ha bajado en agosto a 3.219.213 continuando con esta racha a la baja llegando a 3.173.087 en septiembre.
Cuando se analizan los niveles de la Administración, la caída ha afectado al ámbito central aunque especialmente en el autonómico y algo menos en el local. Los profesionales que trabajaban en las Comunidades Autónomas han dejado vacantes 46.409 empleos, el 75% del total de lo que se ha perdido en verano, y en la local, se ha reducido en 15.523 puestos.
Temporalidad del 30% en el sector público, según el último balance de la EPA
CSIF se ha posicionado de nuevo del lado de aquellas personas que, trabajando en el sector público, pretenden una estabilidad que contrasta con la temporalidad al 30% cuantificada en España. De este modo, ha alertado de un “déficit estructural crónico de personal” que se ha agravado por las jubilaciones y el envejecimiento de las plantillas y por ende, se traduce en más carga laboral para los que quedan en sus empleos.
La tasa de temporalidad en el sector público se coloca en el 30% si se tienen en cuenta los datos publicados por la EPA (Encuesta de Población Activa) por lo que, de manera clara, se está incumpliendo la Ley de Estabilidad y se “perpetúa la precariedad” siendo al final los afectados los mismos ciudadanos que acuden a demandar atención y encuentran deficiencias en la misma.
“Sanciones ejemplares, claras y concretas”
La central sindical ha pedido a quien competa que se apliquen “sanciones ejemplares, claras, concretas y aplicables” que lleguen más lejos de la simple responsabilidad administrativa y que deberán ir directamente a aquellas personas responsables de las administraciones que abusen de los contratos eventuales.
CSIF ha señalado que los datos que se han conocido este miércoles dejan en evidencia que en el sector sanitario se está destruyendo empleo a pasos agigantados, con 28.639 trabajadores menos en octubre. Califican el recorte en este campo de “especialmente grave” porque llega en plena campaña de vacunación para la gripe, el frío y un alza en los resfriados.
Existe una inestabilidad clara en lo público, y más allá, en las áreas clave como la sanidad que debería “disponer de plantillas estructurales y estables que no oscilen por factores coyunturales del mercado de trabajo”.

