El secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, ha defendido que la incorporación de trabajadores extranjeros al mercado laboral español no significa que los españoles pierdan sus puestos de trabajo o que tengan más dificultades para acceder a un nuevo empleo, sino que permite cubrir vacantes y atender las necesidades de las empresas en perfiles más demandados o con ausencia de profesionales. Así lo ha explicado este miércoles durante la rueda de prensa de valoración de los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social correspondientes a octubre, en la que también ha intervenido el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey.
Según ha señalado Suárez, los trabajadores extranjeros representan ya el 16,4% del total de afiliados a la Seguridad Social, que ha alcanzado los 22,6 millones de ocupados. Además, ha explicado que el incremento de la afiliación extranjera supone el 34% del crecimiento registrado durante octubre, por lo que la mayor parte de los nuevos cotizantes son trabajadores españoles.
El secretario de Estado ha asegurado que la llegada de estos trabajadores no desplaza a los nacionales, sino que permite cubrir puestos que necesitan las empresas. También ha destacado que el proceso de regularización extraordinaria está contribuyendo a que afloren empleos que anteriormente formaban parte de la economía sumergida y a rejuvenecer la población ocupada.
En concreto, 490.586 trabajadores extranjeros procedentes de este proceso estaban dados de alta en la Seguridad Social a fecha de 30 de octubre, mientras que 557.410 habían estado afiliados al menos un día desde su puesta en marcha.
Una parte del aumento del paro en octubre se debe a la regularización de extranjeros
Por su parte, Joaquín Pérez Rey ha explicado que el proceso de regularización también está teniendo consecuencias sobre las cifras de desempleo, ya que permite que personas que anteriormente no figuraban en los registros puedan inscribirse como demandantes de empleo.
Sobre eso, ha explicado también que 68.993 personas procedentes de la regularización figuraban inscritas como desempleadas al cierre de octubre, aunque ha calificado esta cifra de "ínfima" en comparación con los cerca de 500.000 trabajadores incorporados a la Seguridad Social.
En base a lo que ha explicado, por cada persona desempleada registrada a través de este proceso hay otras siete que se han incorporado al sistema de cotización. Además, el 75% de los inscritos lleva menos de dos meses en las oficinas de empleo y el 20% menos de dos semanas.
Pérez Rey cree que se trata de un efecto administrativo y coyuntural, relacionado con el acceso a los servicios públicos de empleo y a las bonificaciones que pueden facilitar su contratación.
A esto se suman otros factores habituales del mes de octubre, como la finalización de los contratos de la temporada turística y la incorporación al mercado laboral de jóvenes que han terminado sus estudios.
Hay que recordar que el paro aumentó en octubre en 43.128 personas, hasta los 2.422.633 desempleados, mientras que la Seguridad Social ganó 186.612 afiliados, alcanzando un nuevo máximo de 22.624.165 trabajadores de media.
Además, Suárez ha destacado que la creación de empleo no está deteriorando su calidad. En el último año se han incorporado 340.000 trabajadores más con contrato indefinido, mientras que la tasa de temporalidad se sitúa en el 12,1%.
Trabajo y Seguridad Social rechazan considerar absentismo las bajas médicas
Durante la misma rueda de prensa, Joaquín Pérez Rey y Borja Suárez también se han pronunciado sobre las ausencias laborales por motivos de salud, rechazando que las bajas médicas justificadas se califiquen como absentismo.
Suárez ha defendido que el término absentismo debería reservarse para las faltas injustificadas al puesto de trabajo, y no para aquellos trabajadores que se encuentran de baja porque están enfermos.
Además, ha considerado que el sistema de protección por incapacidad temporal es "razonablemente adecuado" y que debe evaluarse dentro del Pacto de Toledo. También ha mostrado su rechazo a que la Seguridad Social vuelva a hacerse cargo del pago de la prestación entre el cuarto y el decimoquinto día de baja, al considerar que el modelo actual está consolidado desde los años noventa.
Por su parte, Pérez Rey ha pedido a la patronal que no "criminalice" a los trabajadores que no pueden acudir a su puesto de trabajo por encontrarse enfermos. El secretario de Estado ha recordado que se trata de un derecho laboral y ha defendido que la protección de la salud debe situarse en "primera línea".

