Seguir

Un jubilado deja su herencia a una modelo que conoció por Internet y su hija consigue anular el testamento: la mujer no existía

El hombre llevaba más de diez años manteniendo una supuesta relación con una antigua modelo de Nueva York, a la que enviaba dinero pese a no haberla conocido nunca en persona.

Un hombre mayor usando un ordenador
Un hombre mayor usando un ordenador |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Aunque conocer a una persona por Internet y comenzar una relación sentimental es algo cada vez más habitual, en ocasiones detrás de los contactos en línea pueden esconderse estafas que se prolongan durante años sin que las víctimas lleguen a descubrirlo. Una muestra de esto es el caso ocurrido en Australia, donde un jubilado pasó más de una década creyendo que estaba casado con una antigua modelo y llegó a dejarle su casa en herencia, aunque la mujer en realidad no existía.

Según la información publicada por medios australianos como Your Life Choice o The Courier-Mail, el hombre, que ya estaba jubilado y divorciado, conoció por internet en el año 2012 a una supuesta modelo llamada Stella, que decía tener 36 años y proceder de una familia acomodada de Nueva York. Desde entonces, mantuvo una relación sentimental con ella durante unos doce años, aunque nunca llegaron a conocerse en persona.

El jubilado falleció en diciembre de 2025 y dejó un testamento en el que nombraba a la mujer como única heredera de su vivienda. Sin embargo, su hija decidió acudir a los tribunales después de intentar contactar con la supuesta modelo y descubrir que no podía demostrar su identidad. Finalmente, la Justicia determinó que la mujer nunca había existido y permitió que la hija se quedara con la herencia de su padre.

Llevaba más de diez años enviando dinero a una mujer que nunca había conocido

Cuando conoció a la supuesta modelo, el hombre tenía 71 años. Según los detalles del juicio, este incluso llegó a creer que se habían casado en 2013; incluso se lo había contado a uno de sus amigos por correo electrónico, aunque él nunca había viajado para asistir a su propia boda, algo que llamó especialmente la atención de la jueza.

Durante los años siguientes, la supuesta modelo comenzó a pedirle dinero y el jubilado le enviaba distintas cantidades a cuentas bancarias que estaban a nombre de otras personas.

También llegó a enviar bitcoins, tarjetas regalo de iTunes y Steam, dinero en efectivo y teléfonos móviles al extranjero. Además, la mujer había conseguido que le facilitara los datos de sus tarjetas de crédito, cuentas bancarias y documentos de identidad.

Según se conoció durante el procedimiento, el hombre vivía solo y apenas tenía relaciones sociales. Un conductor de autobús que había entablado amistad con él lo describió como una persona solitaria, que no parecía tener un grupo habitual de amigos.

Con el paso de los años, los envíos de dinero acabaron prácticamente con sus ahorros, hasta el punto de que el único bien que le quedaba era su vivienda.

Su hija descubrió que la supuesta modelo no existía cuando intentó localizarla

En mayo de 2024, el jubilado decidió modificar su testamento para dejarle la casa a la mujer con la que creía mantener una relación sentimental. Sin embargo, cuando falleció en la víspera de Navidad de 2025, su hija intentó ponerse en contacto con la supuesta heredera para comunicarle que su padre le había dejado la vivienda.

Por lo que explicó durante el procedimiento, la mujer se negó a demostrar quién era y, en lugar de facilitarle sus datos, comenzó a pedirle dinero. Poco después, borró la conversación que habían mantenido.

Ante esta situación, la hija acudió al Tribunal Supremo de Queensland para evitar que la casa terminara en manos de quienes habían engañado a su padre durante tantos años.

Una de las cuestiones que tuvo en cuenta la jueza fue que no existían pruebas de que la supuesta modelo fuera una persona real, pese a que el jubilado había mantenido aquella relación durante más de una década.

“Estoy convencida de que Stella no es una persona real y que nunca existió durante el extraordinario período de más de una década de la supuesta relación”, señaló la magistrada.

Finalmente, la Justicia consideró que la mujer era una identidad inventada y reconoció a la hija como única beneficiaria de la herencia, además de nombrarla encargada de administrar los bienes de su padre.