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El sector del metal comienza a poner límites a los complementos de las bajas médicas para evitar el absentismo

Los convenios restringen la duración y el número de bajas por enfermedad común en las que las empresas completan la prestación hasta llegar al 100% del sueldo.

Trabajador del sector del metal
Un trabajador del sector del metal soldando una placa. |Envato
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:

Existen sectores donde el absentismo es elevado, muchas veces a consecuencia de lesiones que se producen en el entorno laboral pero otras por enfermedad común. Uno de estos es el del metal, unos profesionales que han denunciado sus condiciones de trabajo en varias ocasiones e incluso, un estudio de la Fundación 1º de mayo de CCOO resaltaba que en el caso del metal auxiliar estaban cobrando hasta 65.000 euros menos que en las grandes empresas.

Ahora, el foco está en los complementos por Incapacidad Temporal (IT) que se derivan de enfermedades comunes para intentar reducir el absentismo laboral en un sector donde a diario faltan en torno a 140.000 trabajadores de los más de 2,7 asalariados o autónomos dados de alta. En un informe que ha publicado Confemetal y que se ha presentado en el encuentro ‘Todos contamos: el absentismo por IT, un problema de país’ (disponible en este enlace) se ha confirmado que la negociación colectiva está incorporando restricciones a los complementos sobre todo cuando afectan a bajas cortas y reiteradas pero también el pago de incentivos por la asistencia efectiva.

Esta idea ya estaba en el informe sobre absentismo laboral de 2021-2024, que se dio a conocer en junio de 2025 y donde se recomienda bajar o suprimir los complementos por contingencias comunes, y cuando no se pueda, que se limite el pago a enfermedades graves, hospitalizaciones o determinados periodos. 

Reducir las bajas laborales y disponer de un tiempo máximo para poder cobrar

Los datos a los que ha accedido Europa Press resaltan que hay límites de entre 100 y 200 días para poder mantener determinados complementos, y que se proponen restricciones que están vinculadas al número de bajas laborales y por ende, las condiciones no son las mismas para todos los trabajadores del sector.

Como ejemplo, se puede consultar el BOE (Boletín Oficial del Estado) en su resolución del 19 de agosto de 2025 de la Dirección General de Trabajo en la que se recoge el convenio colectivo de la industria metalgráfica y de la fabricación de envases metálicos (se puede leer completo en este enlace). Este texto está en vigencia hasta 2027 y apunta en el artículo 28 a que las bajas por enfermedad común o accidente no laboral sin hospitalización se complementan hasta alcanzar el 100% del sueldo real en los cuatro primeros procesos del año. La mejora empieza el día 12 y tiene un límite de 6 meses anuales.

Cuando empiece 2027, la cobertura baja a las tres primeras bajas del año, manteniendo tanto el inicio del complemento como el máximo anal. El convenio dispone un tratamiento diferente para las hospitalizaciones y los accidentes laborales o enfermedades profesionales. Las limitaciones afectan al dinero que pone la empresa a la prestación por Incapacidad Temporal y por eso, cuando se pierde este complemento no quiere decir que también se deje de cobrar el dinero de la baja aunque, eso sí, los ingresos pueden ser más bajos.

También se contemplan los llamados ‘incentivos por asistencia’ y en el informe de Confemetal se recoge que la configuración tiene que respetar los límites legales destacando que no se pueden penalizar las ausencias por enfermedad con estos incentivos cuando resulten discriminatorios.

Faltan 350.000 trabajadores para la industria del metal

Estas medidas de cambios en los complementos llegan de la mano de una subida salarial en el sector del metal de la que avisan desde Confemetal que destacan que los convenios firmados en 2026 (15) apuntan a un incremento medio del 4,34% del que se verán beneficiados unos 220.000 trabajadores.

40 convenios con efectos económicos en 2026 sirven para cubrir a 1,3 millones de asalariados de los que 25 cuentan con cláusulas de garantía salarial vinculadas a los precios con las que se protege a casi 870.000 empleados de la industria y el sector del metal. 

Al mismo tiempo, la patronal ha lanzado el aviso de que en las empresas del sector se necesita incorporar mano de obra, concretamente unos 350.000 trabajadores que deberían llegar en los próximos años para atender determinadas actividades en sectores como la defensa, la transición energética o la climatización y eficiencia. Se contemplan también 240.000 salidas por el envejecimiento de la plantilla y un elevado porcentaje de trabajadores que ya están cerca de la edad de jubilación.