Ahorro e inversión

Cómo gestionar tu salario y sacarle beneficio

La regla del 50-40-40 puede convertirse en un gran aliado para gestionar los ingresos y gastos y no caer en el endeudamiento en periodo de inflación y crisis energética.

Una pareja contando dinero
Una pareja gestionando su dinero
Javier Martín
 

La mejor forma de gestionar el sueldo obtenido a través del desempeño laboral no está escrita. Menos, en el contexto económico actual, con una inflación que cerrará el mes de octubre cercano al 8,9%, una segunda bajada, pero que seguirá al alza al menos hasta finales de año y comienzos del siguiente, según las previsiones del Banco de España. Pero sí existen determinadas estrategias que encaminan a ello.
 
Administrar de forma inteligente el salario es imprescindible. Suele ser, para la gran mayoría de la población, la única fuente de ingresos para subsistir en el día a día. Por lo que no caer en endeudamientos y exprimir toda su rentabilidad puede proporcionar, incluso, un colchón de ahorros para reinvertir ese dinero, almacenarlo de cara a imprevistos o, sin ir más lejos, proporcionar algún capricho.
 
En España, según Bankinter, cerca de la mitad de la población cuenta con algún tipo de ahorro. Alrededor del 21% de las personas adultas ahorran a través de instrumentos financieros, mientras que el 54% utiliza la vía informal. La de almacenarlo en casa o en la cuenta corriente. Este, la falta de visión a corto y medio plazo para calibrar las finanzas personales en la llamada educación financiera, es uno de los mayores problemas identificados. 

El ahorro, el gran olvidado

Es cierto que el contexto no ayuda, pero a los españoles les cuesta ahorrar. O no lo priorizan tanto. Según un estudio del Banco de España, la distribución media del salario se produce de la siguiente manera: 

  • 40%: deudas.
  • 22: gastos diversos.
  • 18%: compra de productos y servicios básicos como alimentos.
  • 11%: pago de renta o vivienda.
  • 9%: educación.

Cómo ahorrar parte del sueldo

Frente a los anteriores datos, hay distintas técnicas para poner a buen recaudo parte del salario: 

  • Elaborar un presupuesto: permitirá tener una visión real de los ingresos y gastos. Se podrá hacer tanto de forma física, en papel, o digital, mediante la aplicación del banco.
  • Tiempo y sacrificio.
  • Liquidar la deuda: si existe, es uno de los primeros pasos. Para ello, será necesario apretarse el cinturón durante un tiempo o, en el peor de los casos, pedir un préstamo para poder liquidarla. Sobre todo, acabar con los intereses altos. Para ello habrá que comparar las diferentes opciones que ofrece el mercado. A veces son menores los intereses de las tarjetas de crédito que un crédito personal.
  • Equilibrar pagos: tratar de ahorrar en el consumo de servicios básicos para pagar menos por ellos, al no poder suprimirlos.
  • Analizar gastos: a través del presupuesto, se podrá identificar qué partidas de dinero se pueden modificar o anular. 

La regla del 50-40-10

Esta estrategia financiera permitirá ahorrar incluso si el nivel de renta o ingresos es menor a la media. El gran impedimento al que alude la mayoría. Así se debe aplicar este método:  

  • Dedicar el 50% a cubrir gastos fijos como alimentos, pago de la vivienda, servicios médicos, educación, luz, agua, gas, internet… Es decir, lo necesario para el día a día.
  • Dedicar el 40% a gastos variables como ocio, entretenimiento o deporte.
  • Dedicar un 10%, como mínimo, a metas financieras de ahorro. Se trata de fijarse un objetivo, en cierto modo realista. Dependiendo de los ingresos, se recomienda que ese porcentaje crezca a un 15 o 20%. Además, los expertos económicos recomiendo reinvertir ese dinero para que ‘trabaje solo’ a través de las rentabilidades.
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