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Ovidio, 40 años, uno de los últimos productores de pasas de Alicante: “Seguimos la tradición, pero no es rentable”

Ya es la quinta generación que se dedica a este trabajo artesanal, pero los costes y la falta de estabilidad hacen que cada vez le sea más difícil seguir.

Ovidio trabajando la uva
Ovidio, 40 años, uno de los últimos productores de pasas de Alicante: “Seguimos la tradición, pero no es rentable” |Facebook (Frutos secos 'La Pansa')
Antonio Montoya
Fecha de actualización:

Ovidio Mas Sala tiene 40 años y ya es la quinta generación de una familia de Llíber, en Alicante, dedicada al cultivo de la uva moscatel de Alejandría y a la elaboración artesanal de pasas. Una actividad que sigue manteniendo junto a su familia pese a que cada vez quedan menos productores. Y es que es uno de esos oficios que se está perdiendo por la falta de relevo generacional, al igual que ocurre con otros trabajos tradicionales relacionados con el campo como el de ganadero, ya que los jóvenes no lo quieren.

“Somos de los únicos que quedan ya haciendo pasas de moscatel en Alicante, y de momento pues vamos siguiendo la tradición”, explica. La mayor parte de la uva que producen se destina a la cooperativa local y las pasas funcionan como un complemento a sus ingresos.

El proceso sigue siendo muy artesanal. Tras recoger la uva, los racimos pasan por la tradicional ‘escaldà’ y después se colocan sobre cañizos al sol durante dos o tres días. Incluso hay que darles la vuelta uno a uno para conseguir que el secado sea uniforme.

“Hay mucho trabajo manual y muchas horas detrás”

Ese trabajo explica, según Ovidio, por qué cada vez son menos quienes continúan con esta actividad. “La producción cuesta mucho, hay mucho trabajo manual y muchas horas detrás. Entonces, se encarece todo el proceso y no es tan rentable como debería”, reconoce.

El problema no está únicamente en la elaboración de las pasas. También en la falta de estabilidad que acompaña a la agricultura. “No es un trabajo estable, no hay un sueldo estable, y estás invirtiendo todo el año. Por eso, la gente pues busca pues su trabajo fijo para llegar a fin de mes”.

Una situación que también complica el relevo generacional. Ovidio tiene dos hijos pequeños y reconoce que le gustaría que alguno continuara con la tradición, aunque conoce perfectamente el sacrificio que supone. “Me gustaría. Por una parte sí, pero por la otra no. Es muy sacrificado”. Y añade: “Si se pueden sacar una carrera mejor, para estar a la sombra”.

Las pasas se venden entre 12 y 13 euros el kilo

La familia intenta diferenciar su producto y darle un valor añadido. Actualmente, las pasas se venden entre los 12 y los 13 euros por kilo, aunque el incremento de los costes hace complicado mejorar los márgenes.

Ovidio reconoce además que no se trata de un producto imprescindible para los consumidores. “Se podría decir que esto es un capricho. Al final, si alguien tiene que pagar la luz, lo hará primero antes que comprar uvas pasas. Esto es un producto de lujo, se podría decir”.

Pese a todo, continúa manteniendo una actividad con la que se ha criado y que forma parte de la historia agrícola de su familia y de Llíber.