Esperar una carta importante y que esta nunca llegue puede causar más de un problema, especialmente cuando se trata de documentación oficial o notificaciones que tienen plazos. Esto es lo que les ocurrió a los vecinos de varias localidades de Francia después de que un cartero, que había sido contratado para cubrir una baja de un mes durante el verano, dejara de repartir parte de la correspondencia y acabaran encontrando 62 kilos de cartas y publicidad tirados en un bosque.
Fue el guarda forestal del bosque quien encontró, escondida entre los matorrales a unos 50 metros de una carretera, una gran cantidad de correo. Según recogen de L'Est Republicain la alcaldesa de la localidad explicó que había sido necesario llenar casi un baúl entero para retirar toda la correspondencia acumulada.
Entre las cartas había envíos correspondientes al periodo comprendido entre el 26 de agosto y el 3 de septiembre y dirigidos a vecinos de cinco localidades diferentes de la zona.
El correo llevaba varios días sin entregarse
La empresa de servicios postales La Poste confirmó que entre los 62 kilos encontrados había cartas ordinarias y folletos publicitarios que nunca habían llegado a sus destinatarios. Toda la correspondencia fue entregada inicialmente a la gendarmería y posteriormente recuperada por los servicios postales para volver a distribuirla.
“Varios municipios no recibieron su correo durante varios días”, explicó la alcaldesa, que reconoció que todavía es difícil saber cuántas personas pudieron verse afectadas. “No podemos cuantificarlo, pero sin duda hubo muchos problemas con cartas importantes”, añadió.
La empresa postal aseguró que todo el correo recuperado sería repartido nuevamente entre los vecinos afectados.
Se identifica al cartero y presentan una denuncia
Tras investigar lo ocurrido, La Poste identificó como responsable a un cartero suplente que había sido contratado durante un mes para cubrir una baja en verano.
La empresa calificó lo sucedido como un “acto malicioso aislado” y confirmó que el trabajador ya no presta servicio para La Poste.
Además, la compañía anunció que ha presentado una denuncia por lo ocurrido y quiso tranquilizar a los vecinos asegurando que el reparto en estas localidades volvía a estar en manos de carteros fijos.