Un medio de comunicación alemán activó las alarmas durante esta semana al asegurar que Volkswagen estudiaba eliminar Seat y centrarse en Cupra, ya que esta última les resulta más rentable. De hecho, en un comunicado emitido poco después, el grupo alemán afirmaba haber aprobado el Plan de Transformación para 2030 dejando en el aire la continuidad de la marca española.
De momento, el futuro de Seat como empresa dentro del Grupo Volkswagen está asegurado aunque no se puede asegurar que sea así una vez que concluya el plan que contiene los ajustes. La compañía ya ha defendido la solidez y productividad de la fábrica de Martorell pero afirma que están ante varios frentes abiertos, relacionados entre otras cosas, con el proceso de electrificación que sufre el mercado del automóvil, las exigencias normativas y los cambios en la demanda de los consumidores.
Esta situación de incertidumbre que afecta tanto a los cargos directivos como a miles de desempleados aparece cuando el Consejo de Supervisión de Volkswagen ha aprobado el plan en el que aparece una reducción de plantilla de 50.000 personas (la mayoría en Alemania) durante los próximos años. Un movimiento que cuenta con el beneplácito del consejero delegado de la marca, Oliver Blume siendo él mismo quien los dio a conocer a sus empleados.
En una entrevista para la SER, el presidente del comité intercentros de Seat, Matías Carnero, ha afirmado que el trabajo en España está garantizado, a pesar de los ecos del recorte masivo de personal, al menos hasta 2030 siguiendo la planificación a día de hoy. “Con la cartera de modelos existente puedo garantizar a los trabajadores y a la red comercial que en Seat se van a seguir fabricando coches. Nuestra insistencia pasa por lograr esa segunda plataforma eléctrica que asegure el futuro industrial de Martorell más allá de 2030”.
Volkswagen estudiará la continuidad de Seat
Seat reconoce que el coste de la electrificación es alto, y que continuar invirtiendo en modelos de este tipo es muy complicado si se tienen en cuenta tanto las leyes como las condiciones del mercado a día de hoy. Y por eso, ha puesto sobre la mesa diferentes escenarios que podrían darse después de 2030.
No se ha tomado ninguna decisión, como han remarcado, y el proyecto que tiene la empresa para los próximos años seguirá adelante. Por ejemplo, entre los nuevos modelos están las versiones híbridas ligeras del Seat Ibiza y Arona que se espera salgan a la venta durante 2027.
Ahora la pelota está en el tejado de Volkswagen ya que serán ellos quienes valoren la continuidad de la marca teniendo en cuenta parámetros como la evolución del mercado, lo que buscan los clientes y la regulación. La empresa afirma que cualquiera que sea la decisión que se tome, se respaldará a los propietarios de vehículos Seat por medio de su amplia red de concesionarios y que en ningún caso dejarán de cumplir los compromisos adquiridos con ellos, como recoge EFE.
Mensaje de tranquilidad para los miles de trabajadores de Seat
Carnero, durante la entrevista, ha querido mandar un mensaje de calma a los miles de empleados de Seat. Les ha dicho que los planes actuales garantizan que sus puestos de trabajo durarán al menos hasta 2030 y que independientemente de lo que pase con la marca comercial, seguirán fabricando automóviles.
Martorell va a seguir trabajando en los modelos de Cupra y otros del grupo con una capacidad de más de medio millón al año. Pero además, destaca que Seat y Volkswagen han realizado una potente inversión de más de 10.000 millones de euros en electrificación, de modo que la empresa catalana se está abriendo paso en el mercado de la movilidad eléctrica.
Unas palabras que avala el consejero delegado de la marca alemana, Oliver Blume, que defiende el papel de la empresa dentro del consorcio apuntando a la importancia de Martorell en el entramado de la marca y especialmente, en el fuerte crecimiento que están teniendo los modelos de Cupra.
Avisa de que el grupo debe mantener la flexibilidad para adaptar su estrategia a las nuevas marcas y a las condiciones que pone el mercado.
Una nueva plataforma eléctrica para asegurar Martorell
Por parte de los sindicatos ya se están moviendo las principales fichas entre las que destaca la de garantizar el puesto de trabajo a los empleados que pudieran verse afectados por estos movimientos. Y en este sentido, lo importante sería plantear cómo adaptar lo que hay actualmente a la fuerte irrupción en el mercado del vehículo eléctrico.
Reclaman por tanto, que Volkswagen asigne a Martorell una segunda plataforma eléctrica especialmente cuando los principales modelos de Seat no están electrificándose. Carnero ha dicho que de este modo se podrían aprovechar mejor las instalaciones actuales proporcionando la capacidad productiva que hace falta para aumentar la garantía de empleo.
La prioridad, ha explicado en el medio antes citado, es aplicar los ajustes de Volkswagen pero teniendo en cuenta las potenciales soluciones que no pongan en riesgo el futuro de la planta española. De hecho, cree que el empleo seguirá creciendo en los próximos años, conforme la empresa gane responsabilidades en el grupo.