El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha renovado su cargo por cuatro años más (hasta 2030) y estará de nuevo en las mesas de diálogo social junto al Gobierno y los sindicatos para tratar los temas más candentes en el mercado laboral. Y es que son conocidas sus desavenencias con algunas de las medidas propuestas por Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social como, por ejemplo, la reforma del despido.
En palabras del empresario natural de Getxo, la negativa se mantuvo porque las propuestas que llegan desde el departamento de la política de Sumar se están “planteando sin el diálogo social”. En mayo de 2025, junto con Cepyme, rechazó la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas ante el desconcierto de Díaz que apuntaba a que “habrá consecuencias”.
Luego, con la subida del SMI se mostraron más abiertos si se comparaba con otras negociaciones en las que la postura era de “bloqueo”, como denunciaba el secretario general de CCOO, Unai Sordo.
Antonio Garamendi continúa en la presidencia de la CEOE y lo hace más fuerte, ya que ha sido el único candidato y ha contado con el respaldo de los empresarios durante la Asamblea Electoral que se ha celebrado en Madrid este jueves. No es la primera vez que encabeza una candidatura en solitario, ya le pasó en 2018 cuando llegó a cargo procedente de la patronal de pymes Cepyme, cuya presidencia ahora ostenta Ángela de Miguel.
Si consigue terminar este nuevo mandato, a sus 68 años, habrá encadenado 12 años a la cabeza de la patronal empresarial. Y a quienes se pregunten ¿qué pasará en 2030? La respuesta es clara: podría volver a presentarse porque en 2023 hubo un cambio en los estatutos (se pueden consultar en este enlace) que ocasionaron más de un quebradero de cabeza en los pasillos de la patronal porque cierto sector pensaba que era para poder ser elegido de nuevo.
Un pulso con el Gobierno por las medidas laborales
Desde el momento en que Garamendi consiguió llegar a la patronal, su mandato ha sido un constante tira y afloja con el Ejecutivo y los sindicatos CCOO y UGT a cuenta de algunas reformas o cambios en materia laboral. No son pocas las veces que el presidente de los empresarios ha señalado directamente a Díaz por no llevar a cabo el diálogo social como, a su entendimiento, debería hacerlo. En cambio, las decisiones que deberían ser tripartitas muchas veces han quedado en un acuerdo entre dos partes, el mismo Gobierno y los sindicatos.
Con el sector de la empresa en contra, el Gobierno ha sacado adelante algunas de las actuaciones más comprometidas como la reforma de las pensiones (en la anterior legislatura) y ahora, en este mandato, los esfuerzos se centran en poder conseguir un acuerdo en temas fundamentales para los asalariados y los mismos empresarios como la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Las bajas laborales, uno de sus caballos de batalla
Garamendi siempre se ha mostrado abierto a dialogar y en más de una ocasión ha dado argumentos para explicar los temas de actualidad para emprendedores y trabajadores. Uno de ellos es el de las bajas laborales, el caballo de batalla del mercado laboral después de conocer el dato de que 1,6 millones de trabajadores falta a su puesto y la mayor parte es por incapacidad temporal (según un informe de Randstad).
Durante un acto celebrado en Madrid, el presidente de la CEOE asegura que “la mayor parte de las bajas son bajas, detrás de cada una hay una persona que requiere atención y que se le dé una respuesta eficaz”. Sí se atreve a lanzar una propuesta y es que la Seguridad Social pague el sueldo y las cotizaciones de los trabajadores en IT durante los días 4 y 15. Ahora, explicó, ese periodo va a cargo del empresario.
“Si una empresa tiene tres empleados y uno de ellos enferma, pierde de golpe al 33% de la plantilla, para una tienda, un bar o un taller de barrio una baja mal gestionada podrá suponer el cierre definitivo”.
Los sindicatos y la patronal sí están de acuerdo en una cosa, y es que faltan profesionales ya que el sistema público de salud arrastra determinadas carencias. Por eso, una de las reivindicaciones sostenidas del líder de los empresarios es que se invierta más en sanidad, que se contraten inspectores médicos y que las listas de espera sean ágiles.
Los críticos le piden “mano dura” con el Gobierno
El sector crítico, dentro de la misma CEOE, han reclamado al presidente “mano dura” con el Gobierno ya que uno de los momentos más complejos fue el acontecido durante los comicios celebrados en Cepyme ya que con el ex presidente de este organismo, Gerardo Cuerva, mantuvo una polémica en la que se cruzaron declaraciones duras.
Uno de los primeros asuntos a los que quiere plantar cara, según ha confirmado él mismo y ha recogido EFE, es a las negociaciones conjuntas con los sindicatos UGT y CCOO del pacto salarial dentro de la renovación del AENC, que es un acuerdo básico para los convenios sectoriales y de empresa.