Cuando una persona decide dejar fuera de la herencia a sus familiares, detrás puede haber desde un distanciamiento hasta una pelea que termina cambiando por completo el reparto de los bienes. Esto es lo que pasó en Italia, donde un hombre de 92 años decidió dejar una herencia de unos 3 millones de euros a su cuidadora para “fastidiar” a unos familiares con los que se había enfadado, después de que estos rechazaran acogerlo en sus casas cuando empezó a necesitar ayuda.
El hombre, un químico de reconocido prestigio internacional, hizo testamento a favor de la cuidadora durante el verano de 2019, cuando la mujer llevaba apenas 20 días trabajando para él. Meses después, en mayo de 2020, falleció y todo su patrimonio terminó pasando a manos de ella.
Según la información publicada por Corriere Torino, el conflicto comenzó cuando su sobrino descubrió lo ocurrido. Además de enterarse de que su tío había fallecido a los 92 años y había sido incinerado sin que la familia lo supiera, también conoció que los aproximadamente 3 millones de euros de la herencia habían quedado en manos de la cuidadora.
La familia denunció a la cuidadora y en primera instancia fue condenada
El sobrino decidió acudir a los tribunales al considerar que la cuidadora y su marido, que era carabinero (policía italiana), podían haberse aprovechado del estado del anciano para conseguir que cambiara el testamento.
En primera instancia, el tribunal dio la razón a la acusación y consideró que el hombre atravesaba una situación de fragilidad psíquica de la que el matrimonio se había aprovechado. La cuidadora, que era una trabajadora sociosanitaria con buenas referencias, y su marido fueron condenados a cuatro años y cuatro meses de prisión.
Además, tuvieron que hacer frente a unos 700.000 euros entre cantidades entregadas a los familiares y gastos judiciales.
La familia defendía que resultaba especialmente sospechoso que el anciano hubiera decidido dejar todo su patrimonio a una persona que llevaba tan poco tiempo cuidándolo. A esto se sumaba que en 2019 había sufrido una fractura de fémur y varias isquemias, lo que había reducido su autonomía.
La Justicia dice que cambió el testamento para “fastidiar” a sus familiares
El caso llegó posteriormente al Tribunal de Apelación de Turín, que revisó de nuevo la documentación y los testimonios y llegó a una conclusión distinta.
Según los jueces, aunque el hombre había sufrido un “leve deterioro físico y cognitivo”, seguía siendo capaz de entender lo que hacía y de decidir por sí mismo qué quería hacer con su patrimonio.
Además, el tribunal tuvo especialmente en cuenta lo ocurrido poco antes de que cambiara el testamento. Tras varios ingresos hospitalarios y en clínicas privadas, el anciano volvió a casa y pidió ayuda a sus familiares porque ya no podía valerse completamente por sí mismo.
Según recoge la resolución, pidió a una prima y a su sobrino que lo acogieran en sus viviendas, pero estos le propusieron otras soluciones, como llevarle la comida, contratar a una cuidadora o trasladarlo a una residencia.
Fue después de esta negativa cuando decidió apartar de la herencia al sobrino que hasta entonces iba a recibir sus bienes y nombrar heredera a la cuidadora.
Para la Justicia, esta decisión no fue consecuencia de una manipulación de la mujer, sino de la voluntad del propio anciano de “fastidiar” a los familiares con los que se había peleado.
Por todo ello, el Tribunal de Apelación de Turín revocó la condena de primera instancia y absolvió tanto a la cuidadora como a su marido, al considerar que el hombre conservaba la capacidad suficiente para decidir libremente quién quería que heredase sus 3 millones de euros.