Cuando se reparte la herencia, suele ser habitual que los padres dejen a sus hijos su patrimonio, pero en ocasiones puede haber ciertas sorpresas, sobre todo cuando alguno de ellos descubre que hay menos de lo que se esperaba. Es lo que ha pasado a estos hermanos británicos incluso antes de la muerte de sus padres, ya que un hombre ha demandado a su hermana al descubrir que se había gastado gran parte de la fortuna familiar de 5 millones de libras (unos 5,82 millones de euros), pese a asegurar que sus padres siempre habían dejado claro que ambos hermanos recibirían un trato parecido.
El problema comenzó, según recogen desde The Independent, cuando la madre modificó su testamento en el año 2011. En un documento original, los bienes de la herencia se repartían casi igual entre los dos hijos, pero con este cambio, cuatro propiedades pasaban a la hija y a su marido, que además recibirían la mayor parte de los ahorros. El hijo y su hermana únicamente se repartirían el patrimonio restante, que, según su abogado, podría no tener finalmente ningún valor.
A esto se sumaron varias operaciones realizadas mientras la madre todavía estaba viva. Una vivienda que el hijo asegura que tenía que ser para él fue donada a su hermana y su cuñado, mientras que otra propiedad fue vendida por 900.000 libras (unos 1,05 millones de euros). Ahora reclama ante el Tribunal Superior más de 2 millones de libras, alrededor de 2,33 millones de euros, en dinero y propiedades.
Acusa a su hermana de gastar más de 2 millones de libras de las cuentas de su madre
El hijo no solo está intentando anular el último testamento, sino que también acusa a su hermana y a su marido de haber utilizado el dinero de su madre para pagar sus propios gastos mientras gestionaban sus finanzas mediante un poder notarial.
Según sostiene su abogado, entre 2012 y 2020 salieron 2,15 millones de libras (unos 2,50 millones de euros) de las cuentas de la madre, mientras que menos de 500.000 libras (unos 582.000 euros) corresponderían a gastos realizados realmente en beneficio de ella.
Entre los movimientos que cuestiona aparecen vacaciones en España, vuelos, compras, comidas en restaurantes o una boda. Solo durante 2017, asegura, se gastaron más de 362.000 libras (unos 421.500 euros) de las cuentas y la tarjeta bancaria de la madre se utilizaba casi a diario.
El hijo sostiene además que durante parte de esos años su madre padecía demencia asociada al alzhéimer y dependía casi completamente de su hija y su yerno para los cuidados y la gestión de sus asuntos económicos. Por este motivo, también cuestiona si algunas de las decisiones tomadas realmente respondían a la voluntad de la mujer.
La hermana asegura que su madre quería dejarle prácticamente toda la herencia
La hermana y su marido rechazan las acusaciones y sostienen que actuaron de buena fe y siguiendo lo que entendían que eran los deseos de la madre. Reconocen que se excedieron en algunas de las facultades que tenían para gestionar sus asuntos, pero niegan que lo hicieran deliberadamente o para aprovecharse de ella.
También defienden que la madre tenía una relación mucho más cercana con su hija y que su intención al realizar el testamento de 2011 era que el hijo recibiera “poco o nada”, ya que anteriormente habría recibido otros negocios y bienes procedentes de su padre. Además, aseguran que cuando se redactó ese testamento no existía ningún diagnóstico de demencia y que ellos no participaron en su elaboración.
Por ahora, ninguna de las dos versiones ha sido aceptada definitivamente por la justicia y el juicio está pendiente para finales de año.

