La edad ordinaria de jubilación en España, la que hay que cumplir si no se quieren recortes sobre la pensión, depende de las cotizaciones aportadas a lo largo de la vida laboral. Aunque en 2026 está fijada en los 66 años y 10 meses (o en los 65 con 38 años y tres meses cotizados), en 2027 esto cambiará y se situará en los 67 años, salvo que se tenga un mínimo de 38 años y seis meses cotizados, en cuyo caso el trabajador se podrá retirar a los 65 años. Irene Montero, candidata de Podemos a la presidencia del Gobierno, quiere acabar con la reforma sobre la edad de jubilación y fijar la edad de jubilación en los 63 años.
La eurodiputada lo ha planteado en los Desayunos Informativos de Europa Press, donde ha defendido que el sistema público de pensiones está “perfectamente preparado” para asumir el cambio. Con la tabla de este año, la rebaja sería de entre dos años y tres años y diez meses.
La edad ordinaria de jubilación determina no solo la edad a la que puede retirarse un trabajador, sino que también influye sobre la edad en la jubilación anticipada, voluntaria e involuntaria. Con la medida que propone Montero, muchos trabajadores no tendrían que optar por esta modalidad y dejarían de sufrir los recortes que se les aplican por el hecho de adelantar la edad de jubilación y disfrutar antes de la pensión (aunque en muchas ocasiones se accede por motivos ajenos a la voluntad del trabajador).
Subir las pensiones mínimas y no contributivas
Montero también quiere subir las pensiones mínimas y las no contributivas. En 2026, la pensión mínima para jubilados de 65 años o más sin cónyuge a cargo está en los 936,20 euros al mes y en los 1.256,60 euros con cónyuge a cargo. En el caso de la pensión no contributiva, esta está fijada en los 628,80 euros mensuales y está destinada a personas que no han cotizado lo suficiente para una pensión contributiva y además tienen carencia de ingresos.
La candidata ha cargado contra los modelos inspirados en la mochila austriaca (un fondo individual que el trabajador acumula y se lleva de empresa en empresa) y contra Santiago Abascal, al que acusa de esquivar sus planes para las pensiones. “Vas a aplicar la motosierra”, le ha reprochado. A su juicio, la privatización ha sido “un consenso” entre PP y PSOE en los últimos años, y el aumento del gasto en defensa que reclaman Estados Unidos y la OTAN “va a salir fundamentalmente de la sanidad y las pensiones”.
Salario mínimo de 1.800 euros y 30 horas semanales
En cuanto a lo laboral, Montero quiere subir el salario mínimo interprofesional a 1.800 euros al mes, es decir, subirlo un 47 % si se cuenta también en 14 pagas, ya que ahora mismo está fijado en los 1.221 euros brutos en 14 pagas (el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz propone subirlo un 5,3 % hasta los 1.286 euros y aprobarlo antes de las elecciones).
También quiere rebajar la jornada laboral hasta las 30 horas semanales, es decir, diez menos que las cuarenta horas que ahora mismo regula el artículo 34.1 del Estatuto de los Trabajadores. Explica que gracias a los avances tecnológicos se puede repartir mejor el empleo y tener más tiempo libre. En vivienda, plantea prohibir la compra con fines especulativos y pasar al alquiler social los pisos acumulados por fondos de inversión.
Montero ha apoyado todo el paquete en el artículo 128 de la Constitución, cuyo texto establece que “toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. “El dinero tiene que bajar. De arriba a las familias”, ha resumido.