Los conflictos entre vecinos pueden alargarse durante años hasta que cualquier pequeño incidente termina empeorando todavía más la relación. Esto es lo que ha ocurrido en un pueblo en Reino Unido donde, tras 15 años de desavenencias, una mujer de 68 años ha terminado con una orden de alejamiento de sus vecinos por molestarles durante una cena con unos amigos.
El incidente ocurrió una noche en la que los vecinos tenían organizada una cena con seis invitados en el jardín. Según la información recogida por The Independent, la mujer, para intentar molestarles, colocó el cortacésped junto a la valla que separaba las viviendas y dejó el motor funcionando a todo volumen desde aproximadamente las 19:30 horas.
El ruido llegó a ser tan molesto que algunos de los invitados fueron hasta la casa de la mujer para pedir que apagara la máquina. Además, grabaron parte de lo ocurrido y esas imágenes terminaron formando parte de la investigación policial.
Reconoció que había dejado el cortacésped encendido para molestarlos
Según explicó el fiscal durante el juicio, la mujer terminó admitiendo que había dejado la máquina funcionando expresamente para molestar a sus vecinos y sus invitados. El principal problema de su comportamiento es que ya tenía una orden de alejamiento anterior que le prohibía acosar o molestar a sus vecinos. Esta medida se había impuesto en 2021 después de otro episodio dentro de la larga disputa entre ambas partes.
“No se da cuenta del gran impacto que tuvo en mí y en mi esposo”, explicó su vecina durante el juicio. Según relató, la relación entre ambas familias llevaba años completamente deteriorada. “Nos hizo la vida imposible durante 14 o 15 años”, llegó a asegurar.
La mujer, por su parte, reconoció lo ocurrido y se mostró arrepentida. “Entiendo que lo que hice estuvo mal y lo siento”, explicó, señalando que todo había surgido por una disputa que llevaba alargando durante años por un “choque de personalidades”.
Le imponen una nueva orden de alejamiento de dos años
El procedimiento judicial consideró probado que se había incumplido la orden de alejamiento original y le impusieron una nueva por un periodo de dos años que le prohíbe contactar con la pareja o acudir a su vivienda.
También tendrá que pagar 572 libras (unos 666 euros), entre una multa de 348 libras (unos 405 euros), un recargo para las víctimas de 139 libras (unos 162 euros) y 85 libras (unos 99 euros) en costas judiciales.

