Vivir en un edificio en obras puede ser una situación incómoda para los vecinos, especialmente cuando los trabajos se alargan durante meses y los andamios impiden abrir las ventanas o dejan las habitaciones sin apenas luz natural. Es justo lo que les ha pasado a los residentes de un bloque de pisos en Londres, que llevan más de seis años viviendo rodeados de andamios por unas obras que todavía no han comenzado.
Según el reportaje sobre el caso publicado por The Guardian, se trata de un edificio de nueve plantas situado en el norte de Londres que lleva cubierto de andamios desde marzo de 2020. Los vecinos llevan todo este tiempo esperando a que se sustituya el revestimiento exterior por motivos de seguridad, pero las obras siguen sin empezar y algunas viviendas tienen las ventanas prácticamente tapadas por las estructuras metálicas.
Además de la falta de luz, los residentes aseguran que los andamios están provocando problemas de seguridad, ya que algunas personas los utilizan para acceder a las ventanas y al tejado del edificio. Aunque la autorización para mantener la estructura terminaba en agosto de 2026, los vecinos descubrieron que se había ampliado otros doce meses, sin que todavía exista una fecha para comenzar los trabajos.
Llevan seis años sin apenas luz natural y con las ventanas bloqueadas
El problema comenzó en marzo de 2020, cuando se instalaron los andamios alrededor del edificio para realizar unas obras de sustitución del revestimiento exterior por motivos de seguridad contra incendios. Sin embargo, seis años después, los trabajos todavía no han comenzado y los residentes siguen viviendo con las mismas estructuras delante de sus ventanas.
Por lo que explicaron algunos vecinos, hay habitaciones que apenas reciben luz del exterior porque las láminas metálicas cubren buena parte de las ventanas, mientras que en otras viviendas ni siquiera pueden abrirlas porque están bloqueadas por los andamios.
Una de las afectadas es una mujer de 52 años que vive en la segunda planta con su hijo adolescente. Según contó, algunas habitaciones de su piso están prácticamente a oscuras, especialmente el dormitorio del joven.
“Es horrible, es como si viviéramos en la oscuridad”, lamentó la vecina, que aseguró que pasa tanto tiempo dentro de casa sin luz natural que, cuando sale a la calle, el sol llega a molestarle en los ojos.
A esto se suman los problemas de seguridad. De hecho, una de las vecinas contó que una noche se despertó y encontró a un desconocido junto a la ventana de su dormitorio, situado en la segunda planta. Aunque comenzó a gritarle para que se marchara, el hombre permaneció allí mirándola.
Los residentes también denunciaron que alguien había conseguido subir al tejado y retirar una claraboya, lo que provoca que entre agua en el edificio cuando llueve.
“Es una auténtica pesadilla para ellos”
Una de las principales quejas de los vecinos es que, después de tantos años, todavía no saben cuándo comenzarán las obras para retirar el antiguo revestimiento del edificio.
Según explicaron, los gastos de comunidad y los alquileres han seguido aumentando, pese a que continúan viviendo rodeados de andamios. Incluso, hace unos meses pensaron que por fin comenzarían las obras al ver llegar a varios trabajadores, pero descubrieron que únicamente habían acudido para cambiar las redes de protección, que se habían deteriorado con el paso del tiempo.
Ante esta situación, los vecinos comenzaron a organizarse con el sindicato comunitario Acorn para exigir que se reparen las alarmas de seguridad, se retiren los paneles que tapan las ventanas y se les informe de cuándo empezarán los trabajos.
Además, consiguieron que aumentara la compensación de 250 libras (unos 300 euros) que recibían cada seis meses por las molestias, aunque no se ha concretado la nueva cantidad.
“Es una auténtica pesadilla para ellos; han sido abandonados a su suerte durante muchísimo tiempo”, aseguró uno de los representantes del sindicato.
Por su parte, la entidad que gestiona el edificio explicó que las obras no pueden comenzar hasta que reciban la autorización del organismo regulador de seguridad de edificios, que ya rechazó una primera solicitud en 2024 y sigue pidiendo documentación adicional para tramitar la segunda.
Mientras tanto, los vecinos siguen esperando a que comiencen los trabajos y puedan retirar los andamios que llevan más de seis años cubriendo sus viviendas.

