NoticiasTrabajo logo ¿Quién es Juana Rivas y qué hizo para darle ahora el indulto?

El indulto parcial del Gobierno de España en Consejo de Ministros recibido este marte por Juana Rivas, la madre granadina condenada por secuestrar a sus hijos tras acusar a su padre de haberle maltratado durante la convicencia, registra innumerables hechos entre bastidores. El camino para la natural de la localidad de Maracena ha sido largo, sinuoso y seguido a pies juntillas por el plano popular, mediático y hasta político.

Del varapalo a la infinita, esperanza, está a un paso de esquivar la prisión y de recuperar la potestad jurídica de ser madre de sus dos hijos, pero todo ello ha estado repleto de polémica en la serie de idas y venidas constantes entre los recursos, acusaciones y sentencias que han pasado por los distintos estamentos de justicia de hasta dos países, España e Italia. La historia de la madre coraje de Granada ya forma parte de la historia judicial española reciente por el calado de su debate jurídico y social.

¿Quién es Juana Rivas y por qué lleva 5 años luchando por la custodia de sus hijos?

Juana Rivas vivía junto a sus dos hijos y el padre de los mismos, Francesco Arcuri, en Cerdeña (Italia) desde 2012. El 18 de mayo de 2016 viaja a Granada junto a los dos menores, alegando una visita familiar de un mes de duración. Todo transcurre con aparente normalidad hasta que el 12 de julio de ese mismo año denuncia al padre por presuntos malos tratos, en la que confirma además su intención de no volver a Italia y proceder a escolarizar a sus hijos en Macarena (Granada). A Arcuri, que recibió la noticia el 2 de agosto, le envió un correo indicándole que no iban a volver y que podía ir a verlos “cuando quisiera”.

El 14 de diciembre de 2016, el juzgado de Instrucción número 3 de Granada decretó la "inmediata restitución de los menores a Italia como estado de residencia de ambos”, a la Rivas se negó. Aludía que lo hacía “para proteger a sus hijos”, por lo que apeló. Pero la Jueza volvió a ratificar el auto. De hecho, como se ha sabido, Arcuri fue condenado en 2009 por malos tratos, pero en ese momento Juana Rivas decidió continuar su relación con el italiano.

El Juzgado de Primera Instancia 3 de Granada obligó a la ejecución forzosa de la sentencia, otorgándole tres días para entregar a los menores. Pero Rivas volvió a decir que no, ocultándose con sus hijos el 26 de julio de 2017. Consecuentemente, Arcuri interpone una denuncia por desaparición. El 27 de agosto, “bajo llantos” como afirma la sentencia, son entregados al padre después de que, tras meses de juicios paralelos y proclamas en las redes y espacios sociales, la madre los entregara horas antes de que la Guardia Civil tomara medidas cautelares.

El largo historial judicial

Aquí comenzaría su infierno perpetuo en los tribunales. Fue condenada inicialmente en julio de 2018 a cinco años de cárcel por sustracción ilegal durante un año y cuatro meses de sus dos hijos menores, a razón de dos años y medio de prisión por cada uno, seis años sin patria potestad, y una indemnización de 12.000 euros, antes de 30.000, por daños morales y materiales a Arcuri.

Posteriormente, la condena inicial es rebajada por el Tribunal Supremo en 2021 a la mitad, en contra de lo dictado por la Audiencia Provincial y el Juzgado de lo Penal I granadino: dos años y medio de prisión, por concurrir el juez que se debe castigar un único delito de sustracción, y no uno por cada hijo, por que lo que se lesiona en este delito es el derecho de custodia del progenitor y no los derechos de los hijos. Una controversia jurídica que marcaría precedentes. Sí que se mantiene la multa y los seis años sin patria potestad. Se mantenía el delito, pero no la pena.

¿Qué hizo Juana Rivas para obtener el indulto?

Precisamente, ese volantazo en el caso basado en el mencionado matiz abriría el cielo para Rivas. El 11 de junio de 2021, un día antes del plazo estipulado para el forzoso, ingresa voluntariamente en el Centro de Inserción Social (CIS) Matilde Cantos de Granada y anuncia que pedirá el indulto al Gobierno.

Entra en juego entonces el Ministerio de Igualdad, personificada en la activa figura en el debate de la ministra Irene Montero, que toma la voz cantante. Mientras Rivas obtiene rápidamente el tercer grado, que posteriormente fue modificado en tan solo un mes por un horario diario, Montero acusa directamente a Arcuri de maltratador y comparándolo con Tomás Gimeno, el tinerfeño que asesinó a sus dos hijas. No solo ella. También Iñigo Errejón.

Ambos han recibido una denuncia por injurias y calumnias por parte de la representación legal del italiano. La falta de arrepentimiento la compensó con la buena conducta. Esos fueron los dos caballos de batalla del indulto. Siempre ha afirmado que “lo volvería a hacer” por sus hijos. Además, todos los recursos de la Fiscalía y los informes contrarios al indulto, incluido el del Supremo y el empate en la votación del indulto parcial, subrayaban como motivo clave su no arrepentimiento.

Pero acabó pensado más el motivo de su buena conducta, según fuentes ministeriales a pesar de que el CIS ha confirmado cuatro expedientes disciplinarios abiertos. Y, sobre todo, “atender al principio de equidad y al interés mayor supremo de los menores”. Es decir, la voluntad de los hijos de volver a estar con su madre.

Pero la defensa quiere más. Está a diez meses de cumplir el año de prisión y tres meses en el que se le ha quedado la condena tras el indulto y su abogado ha anunciado que quieren evitar la prisión a toda costa. Además de devolverle la patria potestad a cambio de seis meses, 180 días, de trabajos en beneficio de la comunidad.

Nueva vista pendiente, ahora en Italia

Sí tendrá que seguir afrontando el pago de 12.000 euros a Francesco Arcuri por daños y las costas del juicio. Cagliari, el próximo 19 de noviembre de 2021, es la siguiente etapa: allí se verá si Arcuri tiene derecho o no a seguir manteniendo la patria potestad de sus hijos.